Manila. Un hombre que a la víspera, asaltó en pleno vuelo a los pasajeros de un avión de las Aerolíneas Filipinas (PAL) y saltó en un rústico paracaídas, falleció en su espectacular intento de fuga.
Soldados encontraron el cadáver de Augusto Lakandula, guiados por residentes que reportaron sobre un hombre en paracaídas, informó el general José Lachica.
El cuerpo de Lakandula fue encontrado en la población de Real, provincia de Quezon, a unos 70 kilómetros al este de Manila.
El paracaídas de fabricación casera fue hallado junto al cadáver, pero no la bolsa de dinero que robó de los pasajeros del avión, manifestó Lachica.
Basilio Gesmundo, un dirigente local de la zona, afirmó a la radio DZMM que residentes vieron al avión sobrevolar en círculos, y luego que algo caía de la nave.
Finalmente el paracaídas se abrió, y vieron al hombre flotar durante unos cinco minutos, pero luego se desprendió del paracaídas y cayó en una montaña boscosa, narró Gesmundo.
Lakandula asaltó el jueves un Airbus 330 de PAL con 291 personas a bordo, robó el dinero a los ocupantes y posteriormente, se arrojó en un paracaídas.
El avión había partido de Davao City, al sur de Filipinas, para cumplir un vuelo de 90 minutos con destino final en Manila, con 279 pasajeros y 12 tripulantes.
El pirata aéreo hizo un disparo en la cabina, quizá en forma accidental, contó uno de los pilotos. "Estaba muy tenso. No creo que tenía motivos políticos. Decía que tenía problemas familiares. Le urgía el dinero. Supongo que eso fue lo que pasó", dijo.
Posteriormente, el avión fue despresurizado para permitir que el secuestrador saltara en paracaídas, cuando hacía círculos cerca de Manila, a una altura de 1.800 metros, manifestó el portavoz de PAL, Rolando Estabillo.