Pekín y Naciones Unidas. Un total de 309 personas murieron abrasadas o por asfixia a causa de un incendio que se originó en la noche del lunes en una discoteca de la ciudad de Luoyang, provincia de Henan (centro de China), donde cientos de parejas festejaban la Navidad.
Según el último parte de la agencia estatal Xinhua , las víctimas mortales son 135 hombres y 174 mujeres, que se habían reunido en la cuarta planta de un edificio de Luoyang, para celebrar con bailes y canciones la llegada de la Navidad.
"Otras 60 personas resultaron heridas, muchas con quemaduras de gravedad y problemas respiratorios, y fueron internadas en hospitales de los alrededores", informó Fang Shuangjian, director de Asuntos Internos de la ciudad de Luoyang.
Hora fatal
El incendio, que rápidamente se extendió por todo el edificio, donde había un centro comercial y varias tiendas de ropa, se originó a las 9:35 p.m. del lunes y las llamas destruyeron la discoteca de Dong Du, que estaba repleta de gente en el momento del siniestro.
"Los bomberos lograron apagar el incendio a las 00,45 hora local de este martes. Al mediodía los equipos de rescate habían concluido sus tareas y limpiado completamente la zona donde se produjo la catástrofe", señaló un comunicado oficial.
Consultado por teléfono, Fang Shuangjian declaró que "se cree que el fuego se originó en el sótano del edificio, donde se estaban realizando obras para inaugurar un nuevo centro comercial".
Una chispa de soldadura que saltó cuando unos obreros de la localidad se hallaban trabajando en el sótano, o un cortocircuito, pueden haber sido la causa del siniestro.
Fang explicó que un grupo de obreros trabajaba a marchas forzadas para concluir la obra antes de la llegada del año nuevo lunar o Fiesta de la Primavera, la más importante del país, que comienza el próximo 24 de enero, con la entrada del Año de la Serpiente.
"Tal vez no actuaron con el suficiente cuidado y una chispa de soldadura o un cortocircuito provocó el incendio", agregó Fang.
Al parecer, a los pocos minutos de producirse el incendio la discoteca Dong Du, una de las más populares de Luoyang, se convirtió en un auténtico infierno y la gente, que bailaba con poca luz y con una potente música, tardó en reaccionar y quedó atrapada.
Testimonios de supervivientes señalan que el caos se apoderó de las parejas que se encontraban en la discoteca y que cuando las llamas comenzaron a devastar el edificio, se produjo una auténtica estampida en la que la gente buscaba con horror una salida.
A medida que las llamas avanzaban en la discoteca, cientos de personas se dirigieron a las puertas de salida, que estaban bloqueadas con paquetes y cajas almacenadas en el exterior.
La mayor parte de las víctimas murieron abrasadas o por asfixia, según la televisión de Henan, que informó de que "sólo algunas personas se atrevieron a saltar desde el cuarto piso" sobre las lonas extendidas en la calle por los bomberos. Poco después de producirse la tragedia, el gobernador de la provincia de Henan, Li Keqiang, acompañado por los responsables del Ayuntamiento de Luoyang, se desplazaron al lugar del siniestro para dirigir las operaciones de rescate.
Se ha abierto una investigación para determinar las causas exactas del incendio, aunque los primeros partes oficiales apuntan a que no se tomaron precauciones ni medidas de seguridad en la discoteca, como demuestra el hecho de que las salidas estuvieran bloqueadas.
El secretario general de la ONU, Kofi Annan, envió ayer un mensaje de condolencias al presidente de China, Jiang Zemin, con motivo de la tragedia