
Martín Torrijos asumió ayer la presidencia de Panamá con el compromiso de castigar la corrupción y normalizar las relaciones con Cuba y Venezuela, deterioradas en la gestión de su antecesora Mireya Moscoso.
“La imagen de Panamá ha sido deteriorada ante la comunidad internacional y me he propuesto rehacerlas”, dijo.
Torrijos condenó el indulto de Moscoso a cuatro anticastristas cubanos, entre ellos Luis Posada Carriles, apresados y condenados en Panamá por tramar un atentado contra Fidel Castro durante la Cumbre Iberoamericana de Panamá, en el 2002.
A raíz del indulto, Cuba rompió relaciones con Panamá. A su vez, Venezuela retiró a su embajador y suspendió el viaje del presidente, Hugo Chávez, a la investidura de Torrijos.
Moscoso dijo, la semana pasada, que temía que Posada fuera extraditado a Cuba o a Venezuela, donde se le acusó de la explosión, en 1976, de un avión de Cubana, en el que perecieron 73 personas.
Dura tarea
“Desde hoy declaramos la guerra a la corrupción y la impunidad (...) Vamos a descubrir y llevar a la justicia a los responsables (en el gobierno de Moscoso) de desgreños en las finanzas públicas. He ordenado una auditoría en todas las instituciones desde mañana (hoy)”, advirtió Torrijos.
A lo largo de sus cinco años de gobierno, la administración de Moscoso fue acusada de supuestos actos de corrupción.
Torrijos reveló hace dos semanas que las primeras entidades que auditaría serían los estatales bancos Caja de Ahorros y Banco Nacional de Panamá (BNP).
“Sé que la tarea que iniciamos no será fácil”, advirtió Torrijos, quien reconoció que recibió el país con una alta tasa de desempleo (13%), así como “la mitad de la población afectada por la pobreza y dificultades económicas”.
Torrijos dijo que ayer mismo derogó un decreto aprobado por Moscoso que limitó los efectos de una ley de transparencia que obliga a los funcionarios a divulgar los gastos y contrataciones del Gobierno y que en 60 días presentará al parlamento una ley de reajuste fiscal.
Igualmente, ratificó que la construcción de un tercer juego de esclusas para modernizar el Canal “será decidido por el pueblo panameño” a través de un referendo, y se comprometió a promover las reformas que necesita la estatal Caja del Seguro Social (CSS) para evitar la quiebra de su sistema de pensiones y jubilaciones.
A su asunción asistieron una decena de presidentes, los príncipes de Asturias, Felipe de Borbón y su esposa Letizia, el secretario de Estado de EE. UU., Collin Powell, y el mandatario colombiano, Álvaro Uribe.