
Washington. Los republicanos ganaron con facilidad la votación simulada del Tratado de Libre Comercio (TLC) ayer en el Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, con 25 votos a favor y 16 en contra.
Fue una sesión incómoda para los demócratas, quienes vieron rechazadas todas sus enmiendas, las cuales recomendaban renegociar aspectos laborales y de propiedad intelectual del acuerdo.
Incluso, el republicano Mark Foley, de Florida, quien defiende a los azucareros y estaba en contra, votó a favor. Pero advirtió que eso fue solo por ayer y porque espera "ver resultados productivos de las conversaciones sobre el azúcar" con la Casa Blanca.
Ayer únicamente se aprobó un texto que sustituye el borrador de leyes de implementación elaborado por la Casa Blanca.
Este fue propuesto por el presidente del Comité, el republicano Bill Thomas, y establece que Centroamérica presentaría informes periódicos sobre mejoras en la aplicación de normas laborales, como habían ofrecido los países.
Además, pide al presidente George W. Bush hacer un informe sobre los efectos del Tratado en el desempleo de Estados Unidos, un año después de que entre a regir.
La sesión ocurrió un día después de la votación del Comité de Finanzas del Senado, cuyo resultado también favoreció al Tratado.
A la votación se le califica como simulada porque no tiene efectos legales y las enmiendas son solo recomendaciones que los legisladores le hacen a la Administración Bush, para cuando esta envíe el verdadero paquete de leyes.
Acalorada sesión. La enmienda que más defendieron los demócratas fue similar a la que el senador John Kerry presentó en el Comité de Finanzas el martes y pretendía establecer la obligación de Centroamérica de cumplir las leyes laborales de la Organización Internacional de Trabajo.
"Por qué perder lo ya que tenemos? En la Iniciativa de la Cuenca del Caribe podemos quitar beneficios. Con el TLC perdemos ese poder", argumentó Ben Cardin, demócrata de Maryland.
Thomas le respondió que la Iniciativa fue un regalo unilateral de Estados Unidos a Centroamérica, mientras que el TLC fue una negociación. "No podemos imponer leyes en naciones soberanas".
Pero Sander Levin, demócrata de Michigan, dijo que si "le dijimos a Costa Rica que tenía que cambiar sus leyes de telecomunicaciones" no ve por qué no se pueden negociar las de trabajo.
Por parte de la Oficina del Representante de Comercio Exterior, Peter Allgeier defendió lo negociado con el argumento de que Centroamérica ha ratificado casi todos los tratados de la OIT y se pueden aplicar multas y, en caso de que estas fallen, sanciones comerciales. La enmienda fue derrotada 16 contra 24 votos.
Otro tema polémico de la sesión fueron las normas que protegen, por cinco años, los derechos de propiedad intelectual de las empresas farmacéuticas.
Para Fortney Stark, esto puede poner en peligro a los países en caso de epidemias y su enmienda pretendía eliminar la cláusula. Pero los republicanos tenían mayoría.
Sin cantar victoria. Pese a que esta fue una buena semana para el TLC, este aún no tiene suficientes votos para poder ser aprobado. En la Cámara de Representantes se dice que faltan unos 15 votos y ayer el congresista Sherrod Brown, demócrata de Ohio, afirmó que "si el voto se hiciera hoy (ayer), este TLC (sin renegociar) fracasaría miserablemente".
Ayer trascendió que la Casa Blanca podría enviar las leyes de implementación al Congreso en pocos días, para que las votaciones verdaderas se realicen en ambos comités la semana entrante.
Probablemente ambos votarán por enviarlas al plenario del Senado y de la Cámara, donde se tomaría la decisión final.
La Casa Blanca ha intensificado sus esfuerzos y ayer se reunió con legisladores de estados azucareros, pues se espera una negociación por beneficios en el programa de azúcar del 2006.