9 marzo, 2016

Huntsville, Texas

Un hombre declarado culpable de matar a cinco personas, incluida su esposa, en una racha de disparos cerca de Houston fue ejecutado este miércoles.

La inyección letal para Coy Wesbrook fue la octava este año a nivel nacional y cuarta en Texas, donde se aplica más la pena de muerte que en cualquier otro estado.

Antes de ser ejecutado, Wesbrook, de 58 años, ofreció disculpas profusamente a los parientes de algunas de sus víctimas que atestiguaron el castigo.

"Quiero decir que lamento el dolor que les he causado a ustedes", afirmó. "Lamento que no puedo traer a todo el mundo de vuelta. Desearía que las cosas hubieran sido muy distintas".

Fue declarado muerto a las 8:04 p. m., hora local.

Wesbrook mató a su exesposa, Gloria Jean Coons, de 32 años; a la compañera de cuarto de ella, Diana Ruth Money, de 43; y a tres hombres: Antonio Cruz, de 35, Anthony Ray Rogers, de 41, y Kelly Hazlip, de 28.

Hace 19 años. El 12 de noviembre de 1997 Westbrook acudió a casa de su exesposa, Gloria Jean Coons, con el propósito de reconciliarse con ella.

Sin embargo, cuando llegó a la vivienda se encontró con una fiesta en la que había cuatro personas además de Coons: Diana Ruth Money, Anthony Ray Rogers, Antonio Cruz y Kelly Hazlip.

Westbrook decidió entonces quedarse y unirse a la fiesta.

En un momento de la noche, el ejecutado se percató que su exesposa y dos de los hombres (Rogers y Hazlip) se habían escabullido de la fiesta y estaban manteniendo relaciones sexuales.

Fue entonces cuando Westbrook fue a buscar la escopeta que llevaba en su vehículo y mató a los cinco que estaban dentro de la vivienda. A su exesposa y a Hazlip les disparó mientras tenían sexo.

Todos murieron en el acto excepto Hazlip, que agonizó durante cinco días antes de fallecer.

Minutos después del tiroteo llegó la Policía y detuvo al asesino, que les estaba esperando.