Redacción y AFP. 17 enero
Estas personas aguardaban por noticias en las afueras de la academia policial General Santander, en Bogotá, este jueves 17 de enero del 2019.
Estas personas aguardaban por noticias en las afueras de la academia policial General Santander, en Bogotá, este jueves 17 de enero del 2019.

El ruido muy fuerte los sorprendió cuando eran las 9:30 a. m. en Bogotá (8:30 a. m. en Costa Rica). Después, hubo vidrios rotos y, de inmediato, la sospecha de muchos: esto fue la explosión de un coche bomba.

Lo cuentan quienes viven en residenciales próximos a la escuela policial General Santander, sita en el sur de la capital, y en poco tiempo lo que pensaban que ocurrió, había ocurrido.

Un vehículo cargado con 80 kilos de explosivos detonó y mató a nueve personas, e hirió a 54. Entre las víctimas figuran cadetes que se formaban allí como futuros miembros de la Policía Nacional.

Al menos ocho muertos por atentado en Bogotá

Carlos Gómez dijo al diario El Tiempo que estaba a pocas cuadras de donde ocurrió la detonación. “Eso fue duro, fue como a las 8:30 o 9, fue un caos y cerraron las vías, a mi me cayó un vidrio. Yo estaba con mi perrita, yo cuido carros acá, nunca me imaginé que era un carro bomba”.

Otro testigo recordó: “Yo estaba en la puerta de la casa, vivo en un quinto piso y la casa vibró, se escuchó muy fuerte la explosión”.

Varias de las personas que presenciaron el ataque manifestaron que un vehículo entró a la fuerza por uno de los puestos de vigilancia de la escuela policial y estalló contra un pabellón que alberga a las cadetes.

“El carro entró atropellando a nuestros policías", contó otra persona.

“Cuando volteamos a mirar a la escuela estaba el cielo gris de humo. La gente corría, las sirenas... horrible, horrible... parecía el fin del mundo”, declaró a la AFP Rosalba Jiménez, una comerciante de 62 años.

En su local de confecciones, donde los estudiantes a policía compran su ropa, no quedó un vidrio sin quebrar. Pero tuvo suerte: ningún allegado resultó afectado por este atentado.

“Yo veía que todos los cadetes corrían (...) hacía la escuela”, afirmó Berta Tucen, de 62 años, a quien la explosión le rompió las ventanas y le levantó las tejas de su almacén. “Era un caos completo”.

Mauricio Cárdenas pedaleaba por la vía exclusiva para ciclistas aledaña a la escuela. Señaló que segundos antes del estruendo vio a uniformados de la academia hacer la señal de alto a un coche. “Al rato pruff... (la explosión) fue de inmediato”, agregó este técnico de 53 años."Ahí mismo cerraron y llegaron motos de policía y de todo y empezaron a cerrar" el lugar.

Quienes dieron testimonios a El Tiempo coincidieron en que un perro adiestrado en la detección de explosivos descubrió la presencia de estos en el vehículo. Al verse descubierto, el conductor aceleró, pasó por encima a uno d elos guardas continuó la marcha a lo largo de unos 200 metros.

Familiares de las víctimas del ataque terrorista en la escuela policial General Santander, en Bogotá, se daban apoyo mutuamente, este jueves 17 de enero del 2019.
Familiares de las víctimas del ataque terrorista en la escuela policial General Santander, en Bogotá, se daban apoyo mutuamente, este jueves 17 de enero del 2019.

Una de las cadetes rememoró el momento: “La camioneta llegó. Entró a la guardia, estacionó para ingresar; mientras que le hacían el registro el perro identificó el explosivo y apenas se ve el tipo descubierto arrancó con la camioneta, pasó por encima del policía de la guardia y lo mató (...) él se chocó contra el alojamiento y ahí estalló la camioneta, y lo obvio: los tres compañeros que iban detrás también fallecieron”.