Terrorismo

Testigo de atentado terrorista en Colombia: ‘El carro entró atropellando a nuestros policías’

Vecinos y cadetes contaron sus impresiones sobre el ataque con coche bomba a la academia policial, este jueves en la mañana

El ruido muy fuerte los sorprendió cuando eran las 9:30 a. m. en Bogotá (8:30 a. m. en Costa Rica). Después, hubo vidrios rotos y, de inmediato, la sospecha de muchos: esto fue la explosión de un coche bomba.

Lo cuentan quienes viven en residenciales próximos a la escuela policial General Santander, sita en el sur de la capital, y en poco tiempo lo que pensaban que ocurrió, había ocurrido.

Un vehículo cargado con 80 kilos de explosivos detonó y mató a nueve personas, e hirió a 54. Entre las víctimas figuran cadetes que se formaban allí como futuros miembros de la Policía Nacional.

Carlos Gómez dijo al diario El Tiempo que estaba a pocas cuadras de donde ocurrió la detonación. “Eso fue duro, fue como a las 8:30 o 9, fue un caos y cerraron las vías, a mi me cayó un vidrio. Yo estaba con mi perrita, yo cuido carros acá, nunca me imaginé que era un carro bomba”.

Otro testigo recordó: “Yo estaba en la puerta de la casa, vivo en un quinto piso y la casa vibró, se escuchó muy fuerte la explosión”.

Varias de las personas que presenciaron el ataque manifestaron que un vehículo entró a la fuerza por uno de los puestos de vigilancia de la escuela policial y estalló contra un pabellón que alberga a las cadetes.

“El carro entró atropellando a nuestros policías", contó otra persona.

“Cuando volteamos a mirar a la escuela estaba el cielo gris de humo. La gente corría, las sirenas... horrible, horrible... parecía el fin del mundo”, declaró a la AFP Rosalba Jiménez, una comerciante de 62 años.

En su local de confecciones, donde los estudiantes a policía compran su ropa, no quedó un vidrio sin quebrar. Pero tuvo suerte: ningún allegado resultó afectado por este atentado.

“Yo veía que todos los cadetes corrían (...) hacía la escuela”, afirmó Berta Tucen, de 62 años, a quien la explosión le rompió las ventanas y le levantó las tejas de su almacén. “Era un caos completo”.

Mauricio Cárdenas pedaleaba por la vía exclusiva para ciclistas aledaña a la escuela. Señaló que segundos antes del estruendo vio a uniformados de la academia hacer la señal de alto a un coche. “Al rato pruff... (la explosión) fue de inmediato”, agregó este técnico de 53 años."Ahí mismo cerraron y llegaron motos de policía y de todo y empezaron a cerrar" el lugar.

Quienes dieron testimonios a El Tiempo coincidieron en que un perro adiestrado en la detección de explosivos descubrió la presencia de estos en el vehículo. Al verse descubierto, el conductor aceleró, pasó por encima a uno d elos guardas continuó la marcha a lo largo de unos 200 metros.

Una de las cadetes rememoró el momento: “La camioneta llegó. Entró a la guardia, estacionó para ingresar; mientras que le hacían el registro el perro identificó el explosivo y apenas se ve el tipo descubierto arrancó con la camioneta, pasó por encima del policía de la guardia y lo mató (...) él se chocó contra el alojamiento y ahí estalló la camioneta, y lo obvio: los tres compañeros que iban detrás también fallecieron”.