28 enero, 2016
Un policía sueco que escolta a un grupo de refugiados recién llegados a la estación de Hyllie a las afueras de Malmö en Suecia
Un policía sueco que escolta a un grupo de refugiados recién llegados a la estación de Hyllie a las afueras de Malmö en Suecia

Estocolmo

Suecia expulsará de su territorio a decenas de miles de migrantes, hasta 80.000, cuyo pedido de asilo haya sido rechazado, anunció el gobierno, mientras la Unión Europea busca soluciones a la grave crisis de la migración.

"Se trata de 60.000 personas, pero esto puede subir hasta 80.000", indicó el ministro sueco del Interior, Anders Ygeman, al diario financiero Dagens Industri y a la televisión pública SVT.

El gobierno pidió a la policía y a la Oficina de Migraciones que organicen las expulsiones, que se concretarán a lo largo de varios años.

Más de un millón de migrantes, entre ellos un gran número de sirios, llegaron a Europa en 2015, provocando la crisis migratoria más grave del continente desde la Segunda Guerra Mundial.

El jueves, 24 migrantes, entre ellos nueve niños, se ahogaron en un nuevo naufragio frente a las costas de la isla griega de Samos.

Esta nueva tragedia tiene lugar al día siguiente de que las autoridades de la Unión Europea acusaran a Grecia, principal puerta de entrada de los refugiados, de no proteger lo suficiente sus fronteras.

A pesar del invierno, que hace más difícil y peligrosa la navegación, miles de refugiados siguen llegando cotidianamente al continente europeo.

Según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Grecia recibió en enero unos 47.000 migrantes, de los cuales el 92%, mayoritariamente sirios, iraquíes y afganos, pueden acceder al asilo.

Debido a la falta de una coordinación eficaz a escala europea para regular la llegada de refugiados, algunos Estados de la UE construyen muros o vallas para frenar la circulación entre los países o restringen el derecho de estancia.

Suecia, que en noviembre pasado restableció el control en las fronteras y recibe diez veces menos migrantes que antes, busca sacarse de encima a las personas a las cuales se les rechazó la solicitud de asilo y no tienen derecho a permanecer en su territorio.

Las expulsiones se efectúan habitualmente en vuelos comerciales pero, visto el actual número de migrantes, Ygeman apuntó que se utilizarán "más aviones chárter", fletados especialmente para las devoluciones.

El gobierno sueco anunció la medida dos días después del asesinato de una educadora por parte de un adolescente extranjero de 15 años en un centro de menores de Molndal, cerca de Gotemburgo (sudoeste).

El drama puso en evidencia además la sobrepoblación de las estructuras de acogida y el peso insoportable asumido por algunas comunas suecas, por lo cual el gobierno decidió obligar a las ciudades recalcitrantes a recibir a migrantes.

En 2015, 163.000 refugiados presentaron una solicitud de asilo en Suecia.