Oswiecim
Sobrevivientes del Holocausto y jefes de Estado se reúnen este martes en Auschwitz para proclamar un nuevo "Nunca más", 70 años después de la liberación del campo de exterminio nazi, con nuevos atisbos de antisemitismo en Europa como telón de fondo.
Las primeras ceremonias empezaron por la mañana, en el inmenso campo cubierto de una espesa capa de nieve. Antiguos prisioneros depositaron flores y velas ante el llamado muro de la muerte, donde se produjeron muchas ejecuciones antes de que los nazis instalaran las cámaras de gas.

La víspera, los supervivientes, hoy en su mayoría nonagenarios, que lograron evadir la muerte donde cerca de 1,1 millones de personas ¨—entre ellas un millón de judíos— fueron exterminadas, pidieron al mundo que hiciera todo lo posible por evitar que el horror del Holocausto se reproduzca.
La preocupación por la creciente oleada de antisemitismo en Europa quedaba patente este martes en los numerosos encuentros de supervivientes.
Veinte días después de los mortíferos atentados de yihadistas franceses contra el semanario satírico Charlie Hebdo y un supermercado kósher, el presidente François Hollande, quien el martes visitará el Memorial de la Shoah antes de tomar el avión rumbo a Polonia, anunció este martes que reforzará las sanciones contra el racismo y el antisemitismo en su país.
Una medida oportuna ya que el número de actos antisemitas se duplicó en 2014 respecto a 2013 en el país, con un aumento del 130% de las agresiones físicas, según anunció este martes el Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia.
Francia tiene la mayor comunidad judía de Europa y la tercera del mundo tras Israel y Estados Unidos, con entre 500.000 y 600.000 personas.
El presidente alemán, Joachim Gauck, declaró, por su parte, que "no hay identidad alemana sin Auschwitz", insistiendo en que su país tiene una gran responsabilidad para "proteger los derechos de cada ser humano".
"Aquí en Alemania, caminamos cada día ante casas de judíos deportados; aquí en Alemania donde se planificó y organizó su aniquilación. Aquí, el horror pasado está más cerca y la responsabilidad es mucho mayor e imperativa que en otras partes", afirmó.

Algunos de los sobrevivientes que asisten a Auschwitz ven un vínculo entre los atentados de Francia y los conflictos en Oriente Medio. "Lo que ocurrió en Francia está vinculado a lo que pasa en Oriente Medio y me gustaría mucho que se resolviera este último problema, porque pienso que esto influye en el antisemitismo en Europa", dijo a la AFP Celina Biniaz, una octogenaria llegada desde California, Estados Unidos.
El aumento del antisemitismo mencionado el lunes por el cineasta Steven Spielberg, autor, entre otras obras, de la "La lista de Schindler", y padre de la Fundación de la Shoah que ha registrado en imágenes los testimonios de unos 53.000 sobrevivientes del Holocausto. Spielberg, quien tuvo una intervención en Cracovia junto al presidente del Congreso Judío Mundial, Ronald S. Lauder, denunció "los esfuerzos crecientes para desterrar a los judíos de Europa".
El tono fue el mismo el lunes en Praga, donde el Congreso Judío Europeo realizó una ceremonia paralela, con el foro "Let My People Live" (Dejen a mi pueblo vivir). "La comunidad judía de Europa está cerca de un nuevo éxodo", afirmó el presidente de la organización, Moshe Kantor.
Fue el ejército soviético el que liberó en 1945 el campo de Auschwitz.