23 diciembre, 2014
El presidente ruso, Vladímir Putin (centro), posa para una fotografía de familia con sus homólogos de Armenia, Kazajistán, Kirguizistán y Tayikistán, durante la reunión del Consejo de Seguridad de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), en Moscú (Rusia).
El presidente ruso, Vladímir Putin (centro), posa para una fotografía de familia con sus homólogos de Armenia, Kazajistán, Kirguizistán y Tayikistán, durante la reunión del Consejo de Seguridad de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC), en Moscú (Rusia).

Rusia y otras cuatro naciones exsoviéticas completaron este martes la creación de una nueva alianza económica destinada a reforzar su integración, pero el ambicioso grupo mostró inmediatamente indicios de fractura, cuando el presidente de Bielorrusia criticó duramente a Moscú.

La llamada Unión Económica Euroasiática (que incluye a Rusia, Bielorrusia, Kazajistán, Armenia y Kirguistán) nacerá formalmente el 1.° de enero. Además de promover el libre comercio entre sus integrantes, coordinará los sistemas financieros de los países miembros y regulará sus políticas industriales y agrícolas, junto con los mercados laborales y las redes de transporte.

Rusia había alentado a Ucrania para que se uniera, pero su expresidente pro Moscú fue derrocado en febrero luego de meses de protestas. Rusia se anexó posteriormente la península ucraniana de Crimea y persiste una insurgencia pro rusa en el este de Ucrania.

El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo que la nueva organización tendrá una producción económica combinada de $4,5 billones y reunirá a 170 millones de personas.

"La integración de Eurasia se basa en el beneficio mutuo y tomará en cuenta los intereses mutuos", dijo Putin después de las conversaciones.

Sin embargo, su colega de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, rompió el encanto de la ceremonia al lanzar un duro ataque contra Moscú, al decir que los intereses económicos bielorrusos se vieron afectados por medidas del Kremlin que restringieron sus exportaciones a Rusia.

Bielorrusia, al estar ubicado entre Rusia y dos miembros de la Unión Europea Polonia y Lituania, se vio muy beneficiada por la prohibición de Moscú a las importaciones de alimentos procedentes de la UE, en represalia a las sanciones occidentales contra Rusia. Bielorrusia aumentó entonces las importaciones de alimentos de los países de la UE y las revendía a Rusia.

Las autoridades rusas tomaron represalias entonces, bloqueando las propias exportaciones bielorrusas de leche y carne, alegando razones sanitarias, y prohibiendo el tránsito de alimentos bielorrusos con destino a Kazajstán a través de territorio ruso, bajo la sospecha de que gran parte de ellos terminaban realmente en Rusia.

"En violación de todas las normas internacionales, nos hemos enfrentado a la prohibición de tránsito", dijo Lukashenko. "Se hizo de manera unilateral y sin ningún tipo de consultas", agregó.