Terrorismo

¿Quién era Salvador Ramos, el sospechoso del tiroteo en Texas?

Solía publicar imágenes en redes sociales de sus armas e incluso tres días antes del ataque compartió fotos de ellas en su cuenta de Instagram

El último tiroteo en Estados Unidos tuvo lugar en Texas, específicamente en la Escuela Primaria Robb, en Uvalde. En esta ciudad, con mayoría de población latina, un joven identificado como Salvador Ramos irrumpió en las instalaciones educativas y mató al menos a 21 personas, 19 de ellas menores de edad.

Minutos después de ingresar al centro educativo y disparar a quienes se encontrara en su camino, Ramos fue abatido por la Policía. Pero, ¿quién era este joven y qué se sabe sobre su vida?

Ramos, de 18 años, nació en Dakota del Norte y cursaba el último año en una secundaria de Texas, lo cual refleja que estaba cerca de sus víctimas. Según sus propias redes sociales, solía publicar imágenes de sus armas e incluso tres días antes del ataque de este martes, compartió fotos de ellas en su cuenta de Instagram.

En las fotografías se observan armas semiautomáticas; sin embargo, para el tiroteo utilizó un fusil AR–15. Para el senador estatal Roland Gutiérrez, estas publicaciones “insinuaron que podría avecinarse un ataque”.

El medio británico Sky News consignó que Ramos compró dos armas de asalto estilo militar el día de su cumpleaños número 18. “Eso fue lo primero que hizo en su cumpleaños número 18″, confirmó Gutiérrez.

Las autoridades aseguraron que este joven no tenía antecedentes penales y que efectuó el tiroteo en solitario. Asimismo, el Departamento de Seguridad Pública de Texas precisó que al momento del ataque Ramos utilizó un chaleco antibalas, pero el teniente Christopher Olivarez afirmó que creían que era un tipo de “protección” que usan los equipos tácticos.

La cadena estadounidense CNN demostró que Ramos envió un mensaje de texto con fotos de armas de fuegos y bolsas llenas de municiones a un excompañero de clase. “Me enviaba mensajes aquí y allá, hace cuatro días me envió una foto del AR que estaba usando y una mochila llena de 5.56 cartuchos, probablemente como siete cartuchos”, manifestó el excompañero de clase.

“Yo estaba como ‘hermano, ¿por qué tienes esto?’ Él dijo: ‘No te preocupes por eso’”, dijo el estudiante. “Él procedió a enviarme un mensaje de texto, ‘me veo muy diferente ahora. No me reconocerías’”.

Además, The Daily Dot informó de que uno de los seguidores de Ramos en Instagram compartió una foto que el joven envió mostrando un recibo de un arma que compró a Daniel Defense, un fabricante de armas.

Otro conocido de Ramos, quien pidió no ser identificado, relató a CNN que él y el joven eran “algo cercanos” y que solían jugar videojuegos de matar.

El Washington Post publicó que Ramos sufrió acosos y burlas cuando era niño, pues tenía problemas para hablar correctamente. Conocidos contaron que el muchacho soportó además insultos por su orientación sexual y por su manera de vestir.

El mismo diario citó a Nadia Reyes, excompañera de Ramos, quien aseguró que el joven publicó videos donde se enfrentaba a su madre, de “forma muy agresiva”. Además, Rubén Flores, vecino de la familia de Ramos, dijo que trató de ser su figura paterna, pues el joven tenía problemas con su mamá, quien supuestamente consumía drogas.

Por otro lado, Rolando Reyes, abuelo de Ramos, aseguró a ABC News que el joven se mudó a vivir con él y su esposa cuando cumplió 18 años, el 16 de mayo. Aseguró desconocer que su nieto tenía armas. “De haberlo sabido, lo habría entregado”, afirmó el adulto mayor, quien tiene antecedentes penales por delitos menores, por lo que no puede tener armas en su casa.

Según Reyes, el martes por la mañana, antes del tiroteo, no notó nada fuera de lo normal en su nieto, hasta que inició a discutir con su abuela por una factura telefónica y le disparó.

Reyes aseguró que el muchacho dormía en un colchón en el suelo de una de las habitaciones y que no tenía licencia para conducir, lo que explica la imprudencia al manejar hacia la escuela.

De acuerdo con las autoridades, el tiroteo de este martes se originó por una discusión entre Ramos y su abuela, a quien disparo de primero. Los socorristas trasladaron a la mujer vía aérea hasta San Antonio, donde permanece en estado crítico de salud.

Tras abrir fuego contra la adulta mayor se dirigió en carro hasta el centro educativo. Luego de dejar el carro dentro de una zanja, saltó una cerca y comenzó a disparar a quienes se cruzaran en su camino. “Disparo y asesinó de forma horrible”, manifestó el gobernador de Texas, Greg Abbott.

“Los tejanos están de luto por las víctimas de este crimen sin sentido y por la comunidad de Uvalde”, añadió el político.

Según Abbott, Ramos anunció todo lo que haría en su perfil de Facebook. En la primera publicación escribió: “Voy a disparar a mi abuela”. Después publicó: “Disparé a mi abuela”. Finalmente, advirtió lo que estaba por hacer: “Voy a disparar en una escuela primaria”.

Al ingresar a la escuela, Ramos se atrincheró en un aula, donde estaban todas las víctimas mortales, 19 niños y dos educadores. Mientras se escuchaban las detonaciones, los policías rompieron las ventanas para que los otros niños y maestros pudieran escapar.

Después de la evacuación los agentes lograron ingresar al aula donde abatieron al atacante, quien murió en el lugar.

Minutos después, los padres de familia empezaron a llegar, las cintas amarillas y la cantidad de ambulancias sorprendieron a quienes buscaban con desesperación a sus niños. La espera se transformó en horas de angustia. “Esta espera es el momento más duro de mi vida”, aseguró a la prensa un hombre que esperaba noticias de su nieta. “Espero que esté viva”, comentó.

Los familiares fueron desplazados a un centro cívico de la ciudad, donde les realizaron pruebas de ADN para determinar si los cuerpos correspondían a sus familiares. Según testigos, dentro del establecimiento se escuchaban gritos y lamentos. “¡No! ¡Por favor, no!”, gritó un hombre abrazado de otro.

Mientras el mundo se mantiene a la expectativa, el presidente estadounidense, Joe Biden se pronunció respecto a estas matanzas, que incrementaron durante el último mes.

“Como país debemos preguntarnos: ¿Cuándo en el nombre de Dios vamos a enfrentarnos al cabildeo de los fabricantes de armas? ¿Cuándo en el nombre de Dios vamos a hacer lo que se debe hacer?”, preguntó Biden durante una rueda de prensa. “¿Por qué estamos dispuestos a vivir con esta carnicería?”.

Fátima  Jiménez Quirós

Fátima Jiménez Quirós

Estudiante de periodismo y comunicación en la Universidad Internacional de las Américas. Escribe noticias de última hora nacionales e internacionales. Anteriormente trabajó en la sección de verificación de datos: No Coma Cuento.

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