Ciudad del Vaticano. El Papa Juan Pablo II celebró ayer sus 75 años de edad con felicitaciones de fieles de todo el mundo, luego de haber rechazado el miércoles la idea de jubilarse.
Dirigente espiritual de los 960 millones de católicos romanos del planeta, afirmó que se encontraba con "excelente humor", mientras cumplía su habitual jornada de audiencias, reuniones con asesores y oraciones.
Docenas de queques de cumpleaños preparadas por amas de casa y monjas romanas fueron depositadas a la entrada del Vaticano y muchas personas enviaron mensajes, dijo el portavoz Joaquín Navarro-Valls.
"Usted nunca me verá porque estoy enfermo y a punto de morir", dijo un mensaje enviado al Vaticano por un italiano anónimo. "Pero deseo decirle que estoy orando por usted".
También hubo parabienes de importantes personalidades como el canciller alemán Helmut Kohl. "Usted ha tenido un papel decisivo en la superación de la ideología atea y totalitaria", dijo Kohl.
Jozef Oleksy, primer ministro de Polonia, le deseó buena salud y fortaleza para continuar con la "gran tarea de defender los derechos humanos".
El principal rabino de Roma, Elio Toaff, elogió al Papa por haber impulsado la reanudación de relaciones diplomáticas entre el Vaticano e Israel.
En años recientes, algunos críticos del Papa han sugerido que debe abdicar en su cumpleaños número 75, como otros obispos de la Iglesia Católica. Los funcionarios del Vaticano rechazan tal sugerencia, pero las especulaciones comenzaron a crecer después de que sufrió una serie de problemas de salud.