Redacción. 15 marzo
Brent Tarrant, australiano, grabó su ataque a una de las mezquitas en Christchurch, Nueva Zelanda, este viernes 15 d e marzo del 2019.
Brent Tarrant, australiano, grabó su ataque a una de las mezquitas en Christchurch, Nueva Zelanda, este viernes 15 d e marzo del 2019.

El australiano Brenton Tarrant, autor de al menos uno de los dos ataques armados contra un par de mezquitas en Christchurch, Nueva Zelanda, justificó su acción en la “necesidad” de eliminar a los musulmanes porque supuestamente están atentando contra la supervivencia de los blancos.

En un documento de 73 páginas que publicó en Twitter, el viernes en la mañana, y que denominó El gran reemplazo, el atacante dejó claro que su objetivo eran los miembros de la comunidad islámica.

Lo que allí escribió se enmarca en sintonía con las posiciones de grupos ultraderechistas que defienden la supremacía de los blancos. “Son un grupo de invasores que quieren ocupar las tierras de mi pueblo y reemplazar étnicamente a mi propia gente”, arguyó Tarrant.

(Video) Al menos 49 muertos en ataques contra mezquitas en Nueva Zelanda

Ese “reemplazo” al que alude se origina en un movimiento global que ha estado creciendo rápidamente en Internet y que cree firmemente que los europeos están sufriendo lo que él llama un “genocidio blanco”, consignó la página web de BBC Mundo.

Esta recogió la explicación de Berta Barbet, experta del grupo de análisis Politikon, quien indicó: “Es una reacción de los blancos que sienten que el mundo está cambiando en una dirección que no les beneficia”.

El alegato de esa sustitución de los blancos por otras poblaciones la esbozó el escritor francés Renaud Camus en una tesis sobre la supuesta desaparición de los “pueblos europeos”, “reemplazados” por grupos no europeos migrantes.

Tal “peligro” también lo planteó en el 2014 el exlíder del partido ultraderechista francés Frente Nacional, Jean Marie Le Pen. Entonces manifestó: “Los negros y los árabes van a reemplazar a los franceses ‘de pura cepa’; quieren socavar la ‘civilización’ francesa; basta con abrir los ojos para darse cuenta, pero las élites niegan esta realidad”.

Los supremacistas defienden esta presunta superioridad sobre otras etnias en que, según ellos, existe una jerarquía racial en cuya cima deben estar los blancos.