El terremoto más fuerte del siglo registrado en Bolivia, de 6,6 grados en la escala de Richter, devastó la madrugada de ayer el centro del país y causó al menos 48 muertos, 35 heridos, varios centenares de desaparecidos y un millar de damnificados, según el último balance divulgado por los servicios de Defensa Civil.
Tuvo su epicentro en la localidad de Aiquile, en el departamento de Cochabamba, a 620 kilómetros de La Paz, y las réplicas abarcaron desde las 0:36 hora local de ayer (4:36 GMT y 9 de la noche del jueves hora de Costa Rica) hasta las 9 (13 GMT).
Por lo menos 32 personas murieron en Aiquile, entre ellas "muchos niños", según el capitán Antonio Franco, subjefe de Defensa Civil.
La población campesina de Totora, 644 km al este de La Paz, donde murieron 16 personas, desapareció entre las enormes grietas causadas por el sismo. (Véase nota aparte.)
El funcionario también refirió cuantiosos daños materiales en una vasta zona en el centro de Bolivia.
Sin poder precisar la magnitud del desastre en otros poblados vecinos, Franco afirmó que "sólo para dar una idea, en Aiquile se han derrumbado 170 casas que han aprisionado a mucha gente".
A medida que brigadas de socorristas intentaban llegar a la zona de desastre, el número de muertos se incrementaba, como también el de heridos y desaparecidos, de acuerdo con informaciones de radio en La Paz.
El movimiento telúrico desmoronó en una comarca vecina de Aiquile un cerro que atrapó a más de diez buses de pasajeros llenos de pánico, según un periodista de Radio Fides de La Paz.
El sismo que sacudió cuatro ciudades bolivianas, seguidas de 178 réplicas, también desplomó un edificio de cuatro plantas en la ciudad de Cochabamba (centro), a unos 150 km al sureste del evento, "sin que se hayan registrado víctimas personales", precisó la radioemisora.
Según Daniel Pattoni, subdirector del departamento de Prensa de la Cancillería, ningún costarricense residente en Bolivia resultó lesionado a causa del terremoto, de acuerdo con los reportes que han recibido.
Percy Calvo, de la Embajada de Costa Rica en Bolivia, confirmó a Telenoticias de canal 7 que las familias ticas no sufrieron problema alguno ya que la mayoría reside en La Paz.
Inmenso daño
"Se trata de un terremoto grande", informó el subdirector del Observatorio San Calixto, Rodolfo Ayala, quien confirmó que el sismo en Aiquile y Totora alcanzó el grado 6,6 en la escala abierta de Richter.
Ante la magnitud del desastre, el presidente boliviano, Hugo Bánzer, se desaplazó a la zona afectada, después de suspender una reunión de su Gabinete.
Conmovido por la tragedia, según declaró a los medios de prensa antes de abandonar el palacio Quemado de La Paz, el mandatario ordenó el desplazamiento de fuerzas de auxilio provenientes de destacamentos militares acantonados en poblados allegados a Aiquile y Totora.
Medio centenar de paracaidistas del Servicio Aéreo de Rescate (SAR) fue el primero en llegar a ambas comarcas, cuyos caminos de acceso quedaron destruidos a raíz del fuerte sismo.
Maquinaria pesada proveniente de las ciudades de Cochabamba, Santa Cruz (este) y Sucre (sur) y poblaciones rurales, también remecidas por réplicas del movimiento sísmico, cumplía asimismo una labor febril en procura de dejar libres zonas aprisionadas por el desmoronamiento de cerros.
Un emisario de la Cruz Roja Internacional volaba hacia el lugar del desastre para evaluar los daños.
El terremoto fue superior al registrado en 1958 en Bolivia, cuando se produjo un sismo de 5,8 grados en la escala de Richter, de acuerdo con el sismólogo del Observatorio, Angel Vega.
Miserrimas comarcas
AFP. La Paz
Las comarcas de Aiquile y Totora, devastadas por el mayor sismo registrado en Bolivia en el siglo, de 6,6 grados en la escala abierta de Richter, forman un dramático triángulo de pobreza, según la AFP.
Aiquile, a 620 km al sureste de La Paz, cuenta con una población de 20.700 habitantes, que tienen una esperanza de vida de 57 años y un índice de alfabetización del 58 por ciento, según datos del último censo de población de 1992.
Sacudida por un fuerte temblor hace 40 años, Aiquile es una comarca poco socorrida con apenas un teléfono para toda la población y viviendas de barro de uno o dos pisos, de acuerdo con reportes de radio Esperanza captados en La Paz.
Según informes preliminares, las torres de la catedral colonial de Aiquile se derrumbaron por el fuerte temblor y, además de daños en las viviendas, existen 32 muertos y 35 heridos.
Anualmente, Aiquile auspicia el mayor concurso nacional de charango, instrumento autóctono más pequeño que la guitarra, de sonido agudo y seis pares de cuerdas.
Dedicados a la agricultura y la ganadería, los pobladores de Totora, a 644 km de La Paz, tienen una esperanza de vida de 57 años y una tasa de alfabetización del 55 por ciento.
El fuerte sismo de la madrugada del viernes provocó la muerte de 16 personas y decenas de desaparecidos en esa población, según reportes del lugar.
A principios de siglo, Totora se convirtió en el emporio de la coca, habitada por terratenientes que edificaron lujosas casas con mobiliario importado de Europa, entre los que destacaban costosos pianos trasladados desde Cochabamba en carretones.
La declinación de Totora comenzó hace medio siglo, con el traslado de la economía de la coca al Chapare, en la región tropical de Cochabamba.