Miami. (DPA). La temporada de huracanes 2008 en el Atlántico, que comienza el 1 de junio, será "por encima de la media", con 15 tormentas nombradas, señalan expertos en huracanes de los Estados Unidos.
"Predecimos una temporada bien por encima de la media en el 2008", reconocieron en un informe los doctores Philip J. Klotzbach y William Gray, expertos en huracanes de la Universidad Estatal de Colorado, reconocidos entre las principales personalidades en el tema.
En la investigación, dada a conocer el 9 de diciembre pasado y actualizada hace pocos días, Klotzbach y Gray, junto a sus asesores, consideran que de las 15 tormentas tropicales, ocho se convertirán en huracanes y cuatro de ellos serán intensos, cifras superiores al promedio histórico "normal" de 9,6 tormentas tropicales, 5,9 convertidas en huracanes y 2,3 en huracanes mayores.
De acuerdo con el estudio, que nuevamente ajustará los cálculos en junio, el incremento se debe a que el fenómeno conocido como "La Niña" persiste a través de las aguas ecuatoriales del Océano Pacífico, lo que favorece la formación de ciclones en el Atlántico, pues se mantienen débiles los vientos cortantes en la atmósfera superior que son desfavorables a esos fenómenos meteorológicos.
"La posibilidad de que un huracán mayor impacte en las costas de Estados Unidos es de un 69 por ciento, comparada con el promedio del último siglo que es de 52 por ciento", añadió Klotzbach.
Las primeras tormentas tropicales de la temporada, que finaliza el 30 de noviembre, recibirán los nombres sucesivos de "Arthur", "Bertha", "Cristóbal", "Dolly", "Edouard" y "Fay".
En el 2007, un total de 14 tormentas tropicales con nombre, seis de ellas convertidas en huracanes, se desarrollaron en el Atlántico, lo cual contradijo los pronósticos de los expertos que también señalaban una actividad ciclónica "superior al promedio histórico".
"Es imposible entender, con un ciento por ciento de certeza, cómo todos estos procesos interactúan entre sí", reconoció Klotzbach, en el informe que analizó los vientos y las temperaturas de superficie marítima, que inciden en la formación de los huracanes.
Dos meteoros de "Categoría 5" (vientos superiores a 250 kilómetros por hora), el máximo en la escala Saffir-Simpson, golpearon México y Centroamérica el pasado año, mientras uno de poca intensidad azotó los Estados Unidos.
En agosto, el huracán "Dean" provocó la muerte de al menos 29 personas a su paso por el Caribe y México. Casi un mes después, el huracán "Félix" dejó 150 muertos y grandes daños en regiones de mucha pobreza de la costa caribeña de Nicaragua.
"Los últimos dos años han humillado a los pronosticadores de la temporada de huracanes y han mostrado que tenemos mucho más que aprender antes de hacer pronósticos apropiados", dijo Max Mayfield, ex director del Centro Nacional de Huracanes de Miami.