SI SA KET, Tailandia (AFP) Tailandia y Camboya acordaron el jueves realizar patrullas conjuntas en su frontera común tras un sangriento tiroteo la víspera pero hicieron pocos progresos en la solución del diferendo fronterizo que les enfrenta desde hace meses.
Dos soldados camboyanos murieron y al menos dos más resultaron heridos el miércoles cuando un diferendo fronterizo que comenzó hace meses en la región del antiguo templo Preah Vihear degeneró en un tiroteo. Tailandia informó por su parte de siete heridos en sus filas.
Un tercer soldado camboyano murió el jueves tras haber respirado gran cantidad de gases provocados por los repetidos disparos de su lanzacohetes, afirmó un comandante camboyano.
Militares de Tailandia y de Camboya se reunieron durante cinco horas el jueves en el lado tailandés de la frontera.
"Introduciremos patrullas conjuntas para evitar que se repita este tipo de incidente", afirmó el teniente general Wiboonsak Neeparn, comandante del ejército tailandés en la zona, tras reunirse con su homólogo camboyano.
El militar tailandés declaró sin embargo a los periodistas que, pese a la "buena" atmósfera de las conversaciones, se hicieron pocos progresos sobre el contencioso fronterizo en la zona de Preah Vihear y sobre el despliegue de tropas en la región.
"No hubo muchos progresos durante este encuentro, pero las dos partes acordaron quedarse donde están", afirmó, precisando que Tailandia no tiene intención de retirar ninguna de sus armas pesadas de la frontera.
También el general Srey Deok, comandante de las fuerzas camboyanas en la zona, confirmó que ambos países estaban de acuerdo en no recurrir a las armas pero no moverían a sus soldados.
"No hay retirada de tropas", afirmó.
El pulso entre Bangkok y Phnom Penh en torno al templo de Preah Vihear comenzó en julio. Las ruinas de este templo, que forma parte del patrimonio mundial de la humanidad, están bajo soberanía de Camboya en virtud de una decisión de la Corte internacional de justicia de la Haya de 1962.
Sin embargo una zona de 4,6 km2 situada más abajo sigue siendo objeto de diferendo entre los dos países.
La agravación de las tensiones bilaterales permite al gobierno de Tailandia hacer pasar a segundo plano la crisis política y los llamamientos a la dimisión del primer ministro tailandés, Somchai Wongsawat, que el 7 de octubre fue blanco de protestas antigubernamentales reprimidas por la policía con un saldo de dos muertos y 478 heridos.
Los manifestantes de la Alianza Popular para la Democracia, el movimiento opositor tailandés que ocupa la sede del gobierno en Bangkok desde el pasado agosto, afirmó que planeaban marchar de nuevo el viernes por el centro de la capital.
Por su parte, el ministro chino de Relaciones Exteriores, Qin Gang, expresó su preocupación por los enfrentamientos en la frontera camboyano-tailandesa y llamó a los dos países a resolver el diferendo de forma pacífica.
"Esperamos que los dos países se moderen y resuelvan el conflicto adecuadamente mediante el diálogo", declaró Qin a los periodistas.
La misma opinión la expresó el jueves el presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono, que ofreció la mediación de su país.
Camboya intentó presentar el diferendo con Tailandia ante el Consejo de Seguridad de la ONU a principios de año, pero el gobierno de Bangkok se negó a que se involucrasen terceras partes.
© 2008 AFP