Trabajadores de rescate luchaban contra el tiempo ayer para tratar de encontrar a una niña de 11 años que se creía continuaba viva entre los escombros de un edificio, mientras el balance de muertos del terremoto del pasado miércoles en Argelia sobrepasaba los 2.000, con casi 9.000 heridos.
La búsqueda de Sabrina entre los escombros de un edificio derrumbado en una pequeña población al este de la capital, casi cuatro días después del terremoto, ofreció un rayo de esperanza a unas operaciones de rescate que ya no buscan supervivientes sino cadáveres.
“Aún esperamos encontrar a gente con vida, el tiempo importa y han pasado 86 horas del terremoto, así que no sabemos”, dijo ayer Nathalie Molimard, líder de uno de los equipos de rescate franceses enviados a Argelia.
Las cifras oficiales muestran que 2.162 personas murieron y 8.965 resultaron heridas a causa del sismo, que registró 6,7 grados en la escala de Richter.
Aún están desaparecidas unas 1.000 personas, y 15.000 han quedado sin hogar, tras el temblor más devastador que asoló al país norafricano en más de 20 años.
Crece malestar
La ira ha crecido entre los supervivientes que acusaron al gobierno de hacer la vista gorda a las construcciones de mala calidad en un área donde se producen terremotos, mientras la cifra de fallecidos continúa en aumento.
Algunos mostraron su enfado al presidente Abdelaziz Bouteflika el sábado cuando visitó las áreas más afectadas. La masa enfurecida le gritaba “asesino” y lanzaba piedras a su coche.
Miles de habitantes de las provincias de Argel y Boumerdes pasaron su cuarta noche a la intemperie, por haber perdido sus casas o por temer volver a las que aún se mantenían en pie.
Equipos de rescate trabajaban ayer con perros rastreadores y se arrastraban entre los escombros con linternas, cámaras y micrófonos en busca de señales de vida entre los restos de apartamentos.
La radio estatal informó de cuatro nuevos temblores el sábado por la noche en el norte de Argelia. El más fuerte registró 4,1 grados en la escala de Ritcher en la ciudad de Thenia, epicentro del fuerte terremoto del miércoles, pero no se informó de daños.
Equipos italianos de rescate buscaban ayer a Sabrina, la niña de 11 años, que podía aún seguir con vida bajo los escombros.
“Los padres dijeron que escucharon la voz la noche anterior. No escuchamos nada con nuestros equipos ayer, pero dos perros rastreadores percibieron signos de vida”, dijo Piero Moscardini, de un equipo de rescate de Roma.