
Santiago de Chile. AP Una sonda logró hoy alcanzar más de 700 metros de profundidad, pero, aparentemente por error en los planos del yacimiento de oro y cobre en que se encuentran atrapados desde hace dos semanas 33 mineros, no ubicó el refugio en que podrían encontrarse, informó el gobierno.
“Lamentablemente, la sonda más avanzada no hizo contacto con los mineros atrapados, pero hay ocho sondas más que siguen avanzando y, por tanto, sin desconocer lo difícil que es esta tarea de rescate ... no perdemos las esperanzas”, informó en esta capital el presidente Sebastián Piñera.
Las autoridades desplegaron a cientos de rescatistas y trajeron desde Estados Unidos y Australia moderna maquinaria de perforación que les acelerar la penetración de dos sondas.
El mandatario reiteró que no obstante la actual situación, “vamos a seguir haciendo lo humanamente posible para hacer contacto con ellos”.
El inminente contacto con lo que se esperaba fuese el refugio, había alentado las esperanzas de dar finalmente con el paradero de los mineros, mientras unos 200 familiares de los trabajadores, que permanecen en un improvisado campamento a la espera del resecaste en las afueras del yacimiento, permanecieron en vela desde la noche anterior.
El ministro de Minería, Laurence Golborne, dijo a la prensa en el mineral siniestrado, a unos 850 kilómetros al norte de Santiago, que efectivamente había mucha esperanza y hay frustración, así como también rabia en los familiares, a los cuales informó previamente de la situación.
Aseveró que más que un fracaso es un avance, “donde por primera vez hemos alcanzado 750 metros”.
El jefe del equipo de rescatistas, André Sougarret, señaló que el hallazgo del pozo y no del refugio les permitirá en todo caso efectuar una tomografía del lugar y determinar si se encuentra cerca del lugar buscado.
Las esperanzas de encontrar a los mineros en el sitio de emergencia radican en que está en el fondo del mineral, un lugar más seguro de un derrumbe en niveles superiores, y que cuenta con algunos elementos para sobrevivencia como agua y oxígeno.
El derrumbe el 5 de agosto en uno de los túneles se produjo a unos 350 metros de profundidad.
Sougarret informó también que hay varias otras sondas perforando las profundidades del yacimiento, que las más próxima se encuentra en el nivel 530. La sonda que se esperaba pudiera contactar a los atrapados alcanzó a los 750 metros de profundidad.
El técnico reconoció que la mala información aportada por los propietarios de la mina indujo al error en la desviación de la perforación.
Los propietarios de la empresa que explota el yacimiento están en el centro de las críticas por la falta comprobada de medidas de seguridad en el yacimiento, que el 2007 estuvo clausurado por otro accidente.