Sachkhere, Georgia (AP). Las tropas rusas cavaron trincheras y establecieron puestos de centinelas el miércoles en el centro de Georgia, bastante afuera de la zona de seguridad en la que están autorizados a permanecer, sin dar muestras de la retirada que prometieron.
Entretanto, un convoy de camiones de plataforma llevaban ayuda alimentaria necesitada urgentemente por los georgianos a una de las áreas más afectadas por las hostilidades, que empezaron el 7 de agosto. Permanecían tensas, sin embargo, las condiciones en gran parte del país en medio de incertidumbre sobre las intenciones de las fuerzas rusas que entraron profundamente en territorio georgiano.
En una escuela de entrenamiento militar en la ciudad montañesa de Sachkhere, un centinela georgiano dijo temer que las fuerzas rusas cumplirán su amenaza de regresar después de una confrontación tensa el día anterior.
El centinela, que sólo se identificó como el cabo Vasily, dijo que 23 tanques rusos, transportes blindados de tropas y armas pesadas se presentaron el martes a la base y exigieron que se les dejara entrar. Los georgianos se negaron y los rusos partieron después de un compás de espera de 30 minutos, pero juraron regresar después de destruir con explosivos algunas instalaciones en el poblado de Osiauri, agregó.
El Ministerio de la Defensa de Georgia dijo el miércoles que los soldados rusos destruyeron varias instalaciones de logística militar en Osiauri, pero no fue posible confirmarlo de inmediato.
Los soldados rusos estaban instalando campamentos en por lo menos tres posiciones en el centro-oeste de Georgia. Más al este, los soldados estaban construyendo un puesto para centinelas en una colina fuera de Igoeti, el punto más cercano a la capital, Tiflis, donde las tropas rusas han mantenido una presencia significativa.
Entretanto, un general ruso anunció el miércoles que instalará varios puestos de avanzada que estarán a cargo de centenares de soldados en la así llamada zonas de seguridad que rodea Osetia del Sur, la región separatista georgiana con respaldo ruso que fue el detonante de un enfrentamiento este mes que trajo tropas rusas hasta Georgia.
El cese de hostilidades, que requiere que ambas partes se retiren a sus posiciones previas al conflicto, permite que Rusia mantenga tropas en una zona que se extiende 7 kilómetros (4,3 millas) dentro de Georgia y a lo largo de la frontera con Osetia del Sur.
El coronel general Anatoly Nogovitsyn, subjefe del estado mayor ruso, dijo a periodistas el miércoles que Rusia construirá una línea doble de puestos de control, por un total de 18 en la zona de seguridad, con aproximadamente 270 soldados a cargo en la línea frontal.
Dijo que la zona de seguridad estará a apenas 40 kilómetros (25 millas) de Gori, pero esa ciudad estratégica está mucho más cerca de los presuntos límites de la zona que esa distancia.
Los planes muestran claramente el objetivo de Rusia de solidificar completamente su control en Osetia del Sur.
Por ahora, Osetia del Sur forma teóricamente parte de Georgia, pero Rusia ha dicho que aceptará lo que los líderes de Osetia del Sur decidan sobre su estatus futuro: algo que casi seguramente será una declaración de independencia o una petición para incorporarse en Rusia.
Los líderes de Occidente han enfatizado que Georgia debe retener sus fronteras actuales.
El presidente estadounidense, George W. Bush, dijo el miércoles en Florida que las regiones disidentes de Osetia del Sur y Abjasia son parte de Georgia y que Washington trabajará con países aliados para defender la independencia de Georgia y su integridad territorial.
El presidente ruso Dimitry Medvedev ha dicho que sus fuerzas completarán su retirada el viernes, pero se han visto pocos indicios de salida que no sea una pequeña porción de las tropas que han tomado la estratégica ciudad de Gori, 40 kilómetros (25 millas) al oeste de Igoeti.
La toma rusa de Gori y varios poblados de la región han dejado a miles de personas con escasez de alimentos y la incertidumbre sobre suministros futuros. Nueve camiones de plataforma que llevaron ayuda del Programa Mundial de Alimentos podrían traerles un poco de alivio por unos días.
Las fuerzas rusas en Georgia parecen tratar de debilitar al ejército de Georgia antes de retirarse, mediante la detención de prisioneros de guerra y la destrucción de equipos militares.