“En un operativo cayó Cárdenas Guillén, líder de la organización criminal del Golfo. Fallecieron otros tres criminales, así como dos efectivos de la Secretaría de Marina”, declaró Alejandro Poiré, vocero del Gobierno para asuntos de seguridad nacional de México.
La Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) de EE.UU. ofrecía $5 millones por su captura, mientras que el Gobierno mexicano $2,5 millones. Es el sexto capo abatido o capturado este año en México.
En la balacera murió también un periodista del diario local
El criminal muerto era hermano de Osiel Cárdenas Guillén, antiguo líder de la misma organización, extraditado a Estados Unidos en el 2007 tras pasar cuatro años detenido en una cárcel mexicana.
Medios de prensa de Tamaulipas reportaron que a lo largo de la tarde del viernes se registraron varias balaceras en distintos puntos de esa ciudad de 450.000 habitantes y vecina de la estadounidense Brownsville, en Texas.
El intenso intercambio de disparos incluso obligó a que las autoridades cerraran el paso por tres puentes fronterizos que unen a Matamoros con los Estados Unidos.
Agregó que, de los 660 marinos, 150 estuvieron en el primer círculo de acción, apoyados por tres helicópteros y 17 vehículos.
El capo abatido nació el 5 de marzo de 1962 en Tamaulipas, y tras la detención de su hermano asumió, junto con Jorge Eduardo Costilla Sánchez, alias
El cartel, uno de los que domina el trasiego de la cocaína que llega a los puertos de la costa este de México procedente de Suramérica, sufre desde hace varios meses una ruptura con sus antiguos aliados, Los Zetas, en una disputa que según el gobierno mexicano ha causado más de 1.600 muertos este año.
Los Zetas, exmilitares de élite, fueron reclutados hace una década por el cartel del Golfo pero en el último año la alianza se ha roto y ambos grupos libran una guerra en los estados de Tamaulipas, su principal zona de operación, y en partes de Nuevo León (noreste).
En un informe revelado en julio, el gobierno mexicano consideró al Cartel del Golfo de México como uno de los siete grandes carteles activos en el país. En tanto, el Departamento de Estado estadounidense calificó a ese grupo como una amenaza para la seguridad nacional de su país.
Desde el 2008, Cárdenas enfrentaba cargos federales en un juzgado del Distrito de Columbia, EE.UU., donde era señalado como un elemento importante del trasiego de marihuana y cocaína.
Según su prontuario judicial,
Tras la muerte de Cárdenas, el presidente de EE.UU., Barack Obama, felicitó ayer, vía telefónica, a su homólogo mexicano, Felipe Calderón, por la operación que provocó la muerte del Cárdenas. ”Apoyamos los esfuerzos de México por acabar con la impunidad de los grupos criminales organizados”, agregó..