
MEXICO (AFP) Una masiva marcha contra la inseguridad, que reunió a unas 200.000 personas sólo en la capital mexicana, dejó una contundente exigencia para que las autoridades adopten acciones eficaces ante el incesante aumento de secuestros y homicidios del crimen organizado.
El presidente mexicano, Felipe Calderón, instó este domingo a formar comités ciudadanos de denuncia de delitos y vigilancia en los estados y municipios más importantes, tras recibir un pliego de reclamos durante una reunión con los líderes de la masiva protesta, a la que se sumaron 84.000 personas en otras ciudades del interior del país, según un recuento periodístico.
Los organizadores de la manifestación "Iluminemos México" se declararon "muy satisfechos" por el encuentro celebrado con Calderón en la residencia oficial de Los Pinos y lo calificaron de "un paso importante".
Entre los compromisos asumidos por Calderón figura la confección de un mapa integral contra la delincuencia, según los grupos civiles.
En un mensaje a la prensa tras el encuentro, el mandatario conservador sostuvo que la masiva manifestación del sábado "inicia una nueva etapa marcada por la mayor fuerza y energía con la cual podemos hacer frente a la criminalidad", que valoró como el mayor problema de México.
Los organizadores se reunirán también este domingo con el izquierdista alcalde de Ciudad de México, Marcelo Ebrard.
Una marea humana vestida de blanco se desplazó el sábado por la central avenida Reforma hacia el Zócalo, la principal plaza capitalina, donde los manifestantes encendieron miles de velas como protesta por la creciente inseguridad pública.
El presidente señaló que la mayoría de las propuestas que le entregaron este domingo los líderes de la protesta están contenidas en unos 80 compromisos asumidos por los tres poderes y grupos civiles durante una cumbre nacional contra la inseguridad realizada hace diez días.
La cumbre y la marcha se organizaron ante la indignación social causada en especial por el secuestro y asesinato de un adolescente de 14 años, hijo de un acaudalado empresario, al parecer perpetrado por policías.
Calderón admitió que la "impunidad" y la corrupción en ciertos niveles policiales constituye uno de los principales problemas para enfrentar la delincuencia.
"La delincuencia es gran medida fruto de la impunidad y esta es falta de acción de las autoridades, por incapacidad o franca corrupción", dijo en su mensaje.
Unas 400 personas han sido secuestradas en el transcurso de 2008, contra 437 casos registrados en todo 2007, según académicos, pero se estima que sólo se denuncian uno de cada tres plagios.
Además de los secuestros, México está azotado por una espiral de violencia por las disputas entre cárteles de la droga que dejaron casi 3.000 homicidios en el transcurso del año, pese a que el gobierno desplegó un operativo con 36.000 militares en las zonas más calientes del país.
El nivel de violencia extrema generada por las bandas de narcotraficantes tuvo su pico en la semana con una veintena de decapitados en varios estados de México, incluidas dos hermanas en Durango (norte).
© 2008 AFP