
El sismo, el peor en décadas, duró unos pocos segundos pero generó la evacuación del Pentágono y del Congreso en Washington, a pocos días del décimo aniversario de los atentados del 11 de setiembre de 2001.
El epicentro se ubicó en el estado de Virginia, en la localidad de Mineral, a 139 km al sur de Washington, según la medición provisional del Servicio Sismológico estadounidense. El sismo ocurrió al filo de las 2 p. m. locales (12 m. d. en Costa Rica).
En la capital, miles de personas se lanzaron a las calles, mientras las líneas telefónicas se vieron por unos minutos interrumpidas. El sistema subterráneo de transporte siguió funcionando.
Nueva York también se vio afectada porque el sismo provocó la salida de miles de personas de los altos rascacielos en la isla de Manhattan. La ciudad puso en funcionamiento procedimientos de evacuación adoptados tras los ataques en setiembre del 2001.
Las operaciones en los aeropuertos internacionales John F. Kennedy y Newark, que dan servicio a Nueva York, permanecieron detenidas casi una hora por la evacuación de sus torres.
“Es uno de los mayores terremotos en la costa este desde hace décadas como mínimo”, explicó a CNN una portavoz del Servicio Sismológico, Lucy Jones. En el estado de Virginia, adyacente a la capital estadounidense, fue el peor sismo registrado desde 1897, conforme los registros oficiales.
“Estaba en el piso 20 de la sede de los tribunales y el edificio tembló fuerte. Todo el mundo está asustado”, explicó Dan Ramater, un testigo en las calles de Nueva York, que pronto quedaron congestionadas por el tráfico y los peatones.
El Pentágono, uno de los mayores edificios administrativos del mundo, con unos 23.000 empleados, fue evacuado momentáneamente.
La zona no es propensa a sismos, aunque un temblor de magnitud 7 sacudió a la región de St Lauren, en Canadá, en 1925, y sus efectos se dejaron sentir también en toda la costa este de Estados Unidos.
Sin embargo, las condiciones geológicas de la costa este hacen que los temblores se transmitan de forma más amplia que en la costa oeste; la región más inestable desde el punto de vista sísmico del país.
“Podías ver cómo se movía todo el edificio. Pensaba que estaba alucinando”, declaró en Nueva York Fátima Richardson, de 28 años, sentada en las escalinatas del tribunal de Nueva York.
El movimiento incluso sacudió el Mercado de Valores de Nueva York. El promedio industrial Dow Jones cayó 60 puntos poco después del movimiento telúrico, pero se recuperó rápidamente.
También varias plantas nucleares de Carolina del Norte a Michigan fueron sometidas a un riguroso escrutinio.