Una niña venezolana de 18 meses que nació sin el dedo pulgar de la mano derecha utilizará su dedo índice para hacer las funciones del primero, tras la operación a la que fue sometida el miércoles en un hospital de las islas Canarias (España).
La intervención quirúrgica, dirigida por el médico francés Guy Foucher, consistió en la "pulgarización" del dedo índice de María Laura Martín.
El objetivo es convertir este dedo en el pulgar de la pequeña, para la cual fue necesario realizar una trasposición ósea, tendinosa, vascular, nerviosa, muscular y cutánea.
Tras la operación, realizada hace tres días, la niña ha podido practicar "la pinza" con su nuevo pulgar y los demás dedos de su mano, aseguró ayer Foucher, quien es presidente de la Federación Internacional de Sociedades de Cirugía de la Mano.
María Laura "no ha sentido nada de dolor en estos días y está perfectamente", afirmó la madre de la niña, Mayra de Martín, quien, con su hija en brazos en el hospital, añadió que la niña nació con esa malformación.
Sin embargo, ello no le impidió desarrollar "una habilidad increíble para agarrar cualquier objeto" con los otros cuatro dedos de su mano derecha, por lo que Mayra de Martín confía en que "a partir de ahora pueda hacerlo mucho mejor".
Foucher destacó el éxito de la intervención, cuyos resultados son "casi inmediatos", debido a que no ha sido necesario cortar los vasos de la paciente.
Otra ventaja es que, al ser una niña de menos de dos años, podrá "integrar mejor el uso del nuevo pulgar en su esquema cerebral" y lograr un mejor resultado.
Tras tres semanas de curas, María Laura podrá utilizar la mano sin rehabilitación, ya que "solo se trata de jugar y utilizar un poco mejor el pulgar, que engordará a medida que la niña crezca", afirmó Foucher.