Tropas de la Guardia Nacional de Venezuela dispersaron ayer con gas lacrimógeno a grupos de opositores y partidarios del presidente Hugo Chávez, durante una tensa marcha de miles de adversarios del gobierno, en Caracas, contra la intervención de la Policía Metropolitana.
Los soldados dispersaron a decenas de “chavistas” que les lanzaron piedras, palos y botellas mientras trataban de atacar a la marcha que se dirigía al céntrico Parlamento, al grito de “¡No pasarán!” y “¡sucios, asesinos!”.
También lanzaron gas contra pequeños grupos de indignados manifestantes opositores que arremetieron contra los soldados, en confusos incidentes a varias cuadras de los grupos “chavistas” que rodeaban la avenida Universidad, por donde transitaban.
La marcha fue convocada por los alcaldes y los gobernadores estatales de la oposición, quienes aseguran que el gobierno violó la ley al quitar el control de la Policía Metropolitana al alcalde opositor Alfredo Peña, el sábado pasado.
Opositores desconfiados
Según sus detractores, el mandatario podría ejercer medidas similares contra otros cuerpos policiales municipales del país, radicalmente polarizados en torno a su figura.
Cientos de policías y soldados de la Guardia Nacional (GN) y del Ejército custodiaban la marcha, tratando de evitar que se repitan actos de violencia, que han dejado dos muertos y varios heridos este mes.
Los partidarios del Presidente trataron de impedir el paso de la marcha opositora hacia lo que llaman “territorio chavista”. La GN solo permitió el paso de un pequeño grupo de líderes antigubernamentales para que entregaran un documento contra la intervención al Congreso.
Leopoldo López, alcalde opositor del acaudalado municipio de Chacao, dijo que el documento de protesta entregado a la Asamblea incluye una condena a la toma por la fuerza de la Policía Metropolitana, que calificó de “secuestro a la autonomía”.
También incluye la exigencia de una rápida salida electoral para la crisis política que vive el país, el quinto exportador mundial de petróleo.