
SEUL (AFP) - Corea del Sur indicó este sábado que no tiene intención de acelerar la retirada de sus tropas en Afganistán, cuyo despliegue está previsto que finalice con el año en curso, a pesar del secuestro en ese país de 18 de sus súbditos.
"El gobierno informó al Parlamento a finales del año pasado que el contingente de 200 soldados concluirá su misión en Afganistán y regresará de ahora a final del año", indicó a la prensa el ministro de Relaciones Exteriores, Song Min-soon.
"Comenzamos los preparativos para llevar acabo esa tarea (...) pero no se puede repatriar a 200 personas de la noche a la mañana", añadió.
Las tropas surcoreanas llevan a cabo en Afganistán una misión de reconstrucción.
Los talibanes reivindicaron el viernes el secuestro de 18 jóvenes cristianos evangelistas surcoreanos que viajaban en coche entre Kabul y Kandahar, a unos 120 km al sur de la capital.
El rapto, el más numeroso de extranjeros en el país desde la caída de los talibanes a finales del 2001, tuvo lugar el jueves, un día después de la captura en la misma carretera de dos alemanes y cinco afganos.
Los talibanes piden la retirada de los 3.000 soldados alemanes desplegados en Afganistán.
El ministro surcoreano indicó que una delegación iba a llegar a Kabul este sábado para trabajar por la liberación de los rehenes.
Según algunas informaciones, que Song no pudo confirmar, los talibanes pidieron la retirada de los soldados surcoreanos a cambio de la liberación de los 18 rehenes.
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