El presidente serbio, Boris Tadic, efectuó un primer paso simbólico al entregar la candidatura de su país al primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, cuyo país ostenta hasta el 31 de diciembre la presidencia rotativa del bloque.
“Llevamos 10 años de vida democrática, 10 años desde el fin de la guerra, 10 años desde el fin de nuestro aislamiento. Durante estos 10 años, nuestro principal objetivo ha sido integrar Serbia en la UE”, declaró Tadic en referencia a la década que siguió a la caída del régimen de Slobodan Milosevic.
Ante Belgrado se abre ahora un largo proceso hacia la adhesión, que en cualquier caso no se producirá hasta antes de 2014, teniendo en cuenta todo el trabajo que todavía debe acometer este país de 7,5 millones de habitantes.
Belgrado debe “terminar las reformas, arrestar a los criminales de guerra buscados por la justicia internacional y garantizar la democracia y la economía de mercado”, enumeró Reinfeldt.