
Washington. AFP. El Senado estadounidense rechazó ayer una propuesta de enmienda constitucional para prohibir el matrimonio homosexual, que contaba con el fuerte respaldo del presidente George W. Bush y de la derecha religiosa.
Aunque la Cámara Alta es controlada por el oficialista Partido Republicano y la iniciativa tenía el apoyo de una buena parte de senadores, la propuesta resultó rechazada por 49 votos contra 48.
Bush se declaró decepcionado por el resultado y reafirmó que el matrimonio, tal como él lo concibe, es la unión de un hombre y de una mujer, y una institución clave de la sociedad estadounidense.
"Estoy decepcionado de que el Senado no haya reunido los votos necesarios para hacer avanzar el proceso de enmienda", dijo el Presidente en un comunicado, aunque aseguró que esto es solo "el inicio de un nuevo capítulo en este importante debate nacional".
A cinco meses de elecciones legislativas difíciles para el oficialismo, y con discusiones centradas en temas como la guerra en Iraq, la inmigración ilegal y el creciente costo de la energía, el mandatario Bush ha sido enfático en el sentido de prohibir el matrimonio gay, algo que también defienden con fervor los cristianos conservadores, una base importante de su electorado.
Nueva discusión. El tema se discutirá el próximo mes por la Cámara de Representantes, donde el Partido Republicano no tiene los votos para lograr su aprobación.
Nadie se hace, por lo tanto, muchas ilusiones sobre las posibilidades de éxito de la iniciativa, puesto que para enmendar la Constitución estadounidense se necesita el respaldo de dos tercios del Senado y de la Cámara de Representantes, y de tres cuartos de los 50 estados.
Después de la votación de ayer, el jefe de la mayoría del Senado, Bill Frist -posible candidato republicano para las elecciones presidenciales del 2008-, que había puesto el tema en orden del día, aseguró que no bajará los brazos. "Debemos seguir luchando para procurar que se enmiende la Constitución por voluntad popular antes que por militancia judicial", dijo Frist.
Bush también ha arremetido contra "jueces militantes" que revocaron la definición tradicional de matrimonio en los estados de Washington, California, Maryland, Nueva York y Nebraska.
La decisión del Senado fue aplaudida por los grupos que defienden los derechos de los homosexuales.