"Diga lo que diga la comandancia de la flota, la Armada rusa no puede evitar estar preocupada por el hecho de que documentación y material secretos de uno de sus submarinos más modernos se encuentran sin control a poca profundidad en los restos del Kursk ", declaró un responsable del Estado Mayor de la Flota del Norte, que pidió el anonimato.
Informaciones de la prensa rusa, en el mismo sentido, fueron tachadas de "absurdas" por el jefe del servicio de prensa de la Flota del Norte, Vladimir Navrotski.
"La comandancia sólo tiene una preocupación: que los buzos no pierdan la vida y que se recupere la cantidad máxima de cadáveres. No hay nada más en el tercer compartimiento", declaró el portavoz.
"Los compartimientos de la proa contienen la mayoría de los secretos", afirmó, sin embargo, la fuente del estado mayor.
"En el número 3 donde ayer los buzos abrieron un nuevo boquete, se encuentra el puesto de las cifras, donde trabajan habitualmente tres especialistas en comunicaciones secretas, la documentación y el aparato de códigos", explicó.
"En cuanto al segundo compartimiento, contiene la caja fuerte de la comandancia de a bordo, con códigos de acceso a las armas nucleares y el diario de preparación al combate", agregó el militar.