Washington. DPA y AP. La investigación judicial por la revelación de la identidad de una agente de la CIA estrecha cada vez más su cerco sobre dos colaboradores del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, informó ayer el diario The Washington Post .
El consejero del presidente Karl Rove reconoció haber conversado hace dos años y medio con Lewis Libby, jefe del gabinete del vicepresidente Richard Cheney, sobre Valerie Plame, una agente encubierta de la CIA, según el diario.
La revelación del nombre de la espía está en el centro de las investigaciones que un fiscal especial está dirigiendo y que decidirá la semana que viene si se presenta una demanda.
Rove y Libby ya han reconocido oficialmente que hablaron con periodistas sobre el caso, pero niegan haber cometido a propósito una indiscreción con el nombre de la agente.
El fiscal especial del caso, Patrick J. Fitzgerald, estudia quién delató la identidad de la mujer, ya que la ley sanciona revelar la identidad de agentes secretos. La Casa Blanca ha subrayado en varias ocasiones que no tuvo nada que ver con que el nombre de la agente apareciese publicado en la prensa.
Ante el tribunal que estudia el caso, Rove declaró que habló con Libby sobre Valerie Plame, informa el diario en base a fuentes que conocen sus declaraciones.
El marido de Plame, Joseph Wilson, acusó hace dos años al gobierno de haber manipulado los datos del servicio secreto sobre las presuntas armas de exterminio en Iraq. La teoría es que Plame fue desenmascarada en venganza contra Wilson, un embajador.
Cargos. El próximo 28 de octubre, el fiscal tendrá que informar si se presentan demandas contra los dos asesores de la Casa Blanca por revelar la identidad de la agente.
Judith Miller, una reportera del diario The New York Times , pasó 85 días en prisión porque en un principio se negó a dar información sobre las conversaciones confidenciales que mantuvo con miembros del gobierno, al parecer para proteger a Libby. Después dijo que Libby personalmente la liberó del acordado pacto de confidencialidad.
Consultado sobre el tema, el presidente Bush dijo que no se deja distraer con este tema.
"El pueblo estadounidense espera que yo cumpla con mi tarea y es lo que haré", dijo Bush después de un encuentro con el presidente palestino Mahmud Abas en la Casa Blanca.