
Ciudad de México. DPA. La captura del narcotraficante mexicano Sergio Enrique Villarreal Barragán, El Grande , fue precedida por un trabajo de inteligencia de diez meses, aseguró hoy el contraalmirante José Luis Vergara al presentar al detenido.
Vergara, jefe de Unidad de Comunicación Social de la Secretaría de Marina, sostuvo que la captura de El Grande debilita la estructura del cartel de los Beltran Leyva.
El Grande , según los datos oficiales, era la mano derecha de Hector Beltrán, El Hache , quien tras la muerte de su hermano Arturo Beltran Leyva en diciembre pasado asumió la jefatura del cartel.
El portavoz de la Marina también negó que hubieran logrado la captura con información proporcionada por Édgar Valdez Villarreal, La Barbie , otro de los lugartenientes de la banda detenido el mes pasado.
Vergara indicó que en la detención sin disparos de El Grande , realizada en la ciudad de Puebla, unos 125 kilómetros al este de la capital mexicana, intervinieron 30 marinos de un grupo especial, vehículos terrestres y un helicóptero.
“Creo que es una actitud sensata por parte de ellos el no oponer resistencia”, dijo también el oficial de la Marina ante la pregunta de como se logró que el narcotraficante se entregara sin resistencia.
Para los capos, agregó, los “casos de Arturo Beltrán, de Nacho Coronel (dos jefes narcotraficantes muertos por militares cuando se resistieron a ser detenidos)” son antecedentes importantes. “Creo que después de éste último les quedó claro que el gobierno tiene la superioridad para asegurarlos (detenerlos)”, apuntó Vergara.
Junto con Villarreal Barragan fueron detenidos dos hombres que trabajaban como sus guardaespaldas. También fueron decomisadas armas, tres vehículos blindados, equipo militar, 45.530 pesos (unos 3.500 dólares) y 1.570 dólares en efectivo.
Vergara señaló que el cartel de los Beltran Leyva opera en nueve estados de México, pero que con la detención de "El Grande" quedó muy debilitado.
El Grande , un ex policía que operaba en el norte de México y que había antes prestado servicios como policia judicial, figuraba en la lista de los capos más buscados del país, con una recompensa de 30 millones de pesos (unos $2,3 millones).
Como el también capturado Édgar Valdez Villarreal, alias La Barbie , El Grande era un sangriento narcotraficante, según los informes de las autoridades. Los dos fueron lugartenientes del cartel de los Beltrán Leyva.