La alarma nacional sobre la propagación de bacterias de la peligrosa enfermedad del carbunco o ántrax se agudizó ayer en la capital de Estados Unidos con la muerte de dos empleados de correos y la infección confirmada de otros dos.
"Es muy claro que sus síntomas son sospechosos y sus muertes probablemente se deben al carbunco (antrax en inglés)", dijo a la prensa en la Casa Blanca el jefe de Seguridad Interna, Tom Ridge, quien explicó que se están realizando pruebas para confirmar las sospechas.
En caso de confirmarse, el saldo subiría a tres muertes de estadounidenses en un mes por la bacteria. Un editor fotográfico de 63 años, residente del estado de Florida, falleció el pasado 5 de octubre infectado por el carbunco.
Para el Capitolio
Las autoridades de Washington informaron que había, además, dos casos confirmados de contagio por inhalación de carbunco entre empleados de Brentwood, la oficina postal que trabaja con la correspondencia para el Capitolio.
La carbuncosis pulmonar es la forma más mortífera de la enfermedad originada en el ganado y cuya bacteria ha sido enviada por desconocidos por correo a medios de comunicación y al Congreso después de los devastadores atentados con aviones secuestrados el 11 de setiembre.
Las autoridades subrayaron que no han confirmado que las dos muertes en Washington fueron causadas por el carbunco, pero sospechan que es así, sobre todo el caso de un hombre que se presentó en un hospital en la mañana y murió poco después.
"Tenemos dos empleados postales de Brentwood que fallecieron", expresó el jefe del departamento de Salud Pública de Washington, Ivan Walks.
Walks precisó que resultados de pruebas preliminares eran "sospechosos" respecto a uno de los empleados y que las circunstancias de la otra muerte eran "sumamente sospechosas".
Las autoridades están sometiendo a los 2.200 empleados postales de Brentwood y de otras dependencias postales para ver si han sido expuestos a las esporas.
El Capitolio reabrió el lunes luego de tres días de parálisis y ambas cámaras tienen previsto volver a sesionar hoy, aunque los edificios de oficinas seguirán en cuarentena.
El sobre enviado al senador Daschle fue puesto en el correo en Trenton, capital del estado de Nueva Jersey, al igual que la carta destinada al presentador de noticias de NBC Tom Brokaw y otra enviada al diario The New York Post .
Dos empleados postales en Trenton contrajeron la enfermedad en su forma cutánea, y están recuperándose.
La Oficina Federal de Investigaciones (FBI) concentra sus esfuerzos para ubicar al remitente en unas pocas cuadras del barrio de West Trenton, el recorrido de una cartera infectada.
La fina calidad de las esporas encontradas en las oficinas de Daschle a dos cuadras del Capitolio, que permite que la bacteria vuele en el aire y sea inhalada por seres humanos, generó sospechas de que fuera proporcionada por un estado como Irak, que tuvo un programa de armas biológicas.
El FBI insiste en que no hay indicios de quién es responsable por los atentados con la bacteria.