
AP. Faluya (Iraq)
Al menos 15 soldados murieron y 21 resultaron heridos ayer cuando un helicóptero de Estados Unidos fue derribado por un misil en la ciudad de Faluya, oeste de Bagdad, informaron testigos y fuentes militares.
Otro soldado murió en la explosión de una bomba colocada en una carretera de Bagdad.
Dos civiles estadounidenses se sumaron a las bajas mortales por el estallido de una bomba en la ciudad de Faluya. Eran contratistas que trabajaban para los cuerpos de ingeniería del ejército y viajaban en un convoy.
El domingo marcó la jornada más mortífera para las tropas estadounidenses en los seis meses de ocupación de Iraq.
“El derribo del helicóptero Chinook es un duro golpe de la insurgencia iraquí en una semana difícil”, dijo el jefe de la ocupación, Paul Bremer.
“Es un día trágico para Estados Unidos. En una guerra prolongada y difícil, tendremos días trágicos. Son necesarios. Son parte de una guerra que es difícil y complicada”, declaró en Washington el secretario de Defensa, Donald H. Rumsfeld.
Solo los 28 soldados de EE. UU. muertos el 23 de marzo, en el tercer día de la guerra, sobrepasan la cifra de muertes de ayer.
El ejército rehusó confirmar que el helicóptero fue alcanzado por un misil, pero un vocero, el coronel William Darley, dijo que testigos informaron haber visto estelas de misil.
Testigos al sur de Faluya, ciudad ubicada 65 km al oeste de la capital, dijeron que dos misiles fueron lanzados contra la nave.
El pesado helicóptero de carga es la mayor aeronave estadounidense derribada por los insurgentes iraquíes.
Misiles por doquier
Los militares habían advertido en repetidas ocasiones que cientos de misiles portátiles tierra-aire siguen sin aparecer desde la caída del régimen de Sadam Husein en abril.
El helicóptero llevaba a entre 36 y 40 pasajeros a la base estadounidense en el aeropuerto internacional de Bagdad.
“Nuestro informe inicial es que eran trasladados al aeropuerto internacional de Bagdad para tomar vuelos de recreación y descanso”, dijo una vocera del comando en Bagdad, que pidió no ser identificada.
El vocero Darley dijo que no sabía si los soldados estaban de permiso para ir a sus casas o a algún otro país.
Los heridos fueron trasladados a instalaciones médicas y las autoridades buscaban más sobrevivientes, añadió la fuente.
Media docena de helicópteros Black Hawk sobrevolaban el área tras el ataque, y decenas de soldados llegaron al lugar.
“Esta fue una nueva lección de la resistencia, una lección para los ambiciosos agresores”, dijo un iraquí cerca de Faluya.
En Kirkuk, al norte del país, un civil iraquí murió y otros ocho resultaron heridos al caer seis obuses de mortero sobre un barrio céntrico.
Un policía iraquí resultó herido por la explosión de un artefacto al este de esa ciudad, indicó una fuente policial.
“Varios obuses fueron disparados sobre el barrio al-Dobbat, en el centro de Kirkuk”, declaró el general Turhan Yussef.