Naciones Unidas. Uno de los objetivos de Sadam Husein en la crisis Irak-Naciones Unidas fue debilitar la autoridad de los inspectores de armamentos. Y hoy parece haberlo logrado con la ayuda del propio organismo mundial.
Algunos diplomáticos temen que las Naciones Unidas se haya dejado engatusar al retirar a todos sus inspectores en solidaridad con Estados Unidos, luego que Irak ordenara el miércoles la expulsión de los inspectores de nacionalidad estadounidense.
Por primera vez, desde el fin de la Guerra del Golfo en 1991 virtualmente no hay inspectores de armamentos de las Naciones Unidas en Irak. Y el precio de volver a situarlos allí podría resultar ser muy elevado.
El canciller de Irak, Mohammed Said al-Sahhaf, insinuó esa dificultad durante una rueda de prensa ayer en Bagdad: "Pensamos, sinceramente, que es oportuno que los miembros del Consejo de Seguridad comiencen una reevaluación de la retórica americana. Pensamos que será útil, apropiado y lógico discutir cómo mantener un diálogo verdaderamente serio con Irak", dijo.
Ello significa negociar un programa de inspección basado en términos dictados por Irak, que incluyen el fin de la "dominación norteamericana" de la comisión que se conoce por sus siglas de UNSCOM.
Ello ha alarmado a los miembros del Consejo de Seguridad, incluso a aquellos que se oponen firmemente al uso de la fuerza militar contra Irak.
Error de cálculo
Diplomáticos de las Naciones Unidas afirmaron que la decisión de retirar a todos los inspectores, adoptada por el inspector jefe, Richard Butler, eclipsó la noche del miércoles las discusiones relativas a un pronunciamiento patrocinado por los Estados Unidos, que condenó a Irak por haber expulsado a los inspectores de nacionalidad estadounidense.
Funcionarios costarricenses, franceses, suecos y rusos han criticado privadamente el retiro de los inspectores, alegando que ha quedado en peligro la totalidad de los programas de inspección.
Aun cuando el secretario general, Koffi Annan, afirmó ayer que el organismo mundial no tenía planes para disponer el retiro del resto de los miembros de la misión en Irak, la opinión general es que las Naciones Unidas está ahora en un terreno débil.
"Para el Consejo de Seguridad, la tarea mayor es asegurarse de que no existe amenaza alguna derivada de los programas iraquíes de armas de destrucción masiva", expresó el embajador ruso, Sergey Lavrov.
Desde 1991, UNSCOM ha llevado a cabo inspecciones y visitas a instalaciones de uso posible para la manufactura de armas químicas, biológicas y nucleares.
Irak asegura que ha cumplido con lo exigido por la comunidad internacional, pero que Estados Unidos está manipulando a la UNSCOM para impedirles que emitan tal certificación. Las Naciones Unidas niega la versión iraquí.