Makhatchkala (Rusia). Rusia envió ayer refuerzos masivos a sus tropas en Daguestán y anunció que lanzaría "en los próximos días" una ofensiva decisiva contra los grupos armados islamistas que ocupan varios poblados desde hace aproximadamente una semana.
Al menos 600 hombres, paracaidistas y un batallón de comandos de elite pertenecientes a la región militar del Cáucaso del norte, y varias decenas de blindados fueron transportados ayer por avión a Daguestán, procedentes de Stavropol (sur), reportó la agencia de noticias Interfax, citando al ministerio daguestaní del Interior.
La ocupación de varios pueblos de los distritos de Botlij y Tsumada, iniciada el sábado por grupos armados que se declaran wahhabitas (islamistas radicales), constituye el desafío más serio a la autoridad de Moscú en la región, desde la guerra ruso-chechena (diciembre 1994-agosto 1996).
El presidente ruso, Boris Yeltsin, ayer se comprometió a solucionar el problema de Daguestán que reconoció como "uno de los más complejos, junto con Chechenia", en su primer discurso televisado sobre la rebelión.
Envío de tropas
Según Interfax, cerca de 50 hombres de las fuerzas especiales del ministerio ruso del Interior (OMON) con base en Murmansk (norte) debían llegar ayer a la zona de combates, así como unos 500 hombres que embarcaron en Ekaterinburgo (Ural) en aviones militares con destino al Cáucaso del norte, sin otra precisión.
Las fuerzas rusas están dispuestas a lanzar "una operación masiva en los próximos días" contra los combatientes islamistas en la frontera con Chechenia, declaró en Moscú el viceministro del Interior, Igor Zubov.
Mientras tanto, las fuerzas federales continuaban ayer con bombardeos en las zonas de conflicto, causando la muerte de al menos ocho combatientes islamistas, según un balance oficial citado por la agencia Itar-Tass.
En sentido inverso, vehículos de civiles abandonaban la región por temor de un agravamiento de los combates.
Desde el comienzo de la operación, 150 islamistas han muerto y 300 han resultado heridos, según Moscú. Estas cifras son negadas por los rebeldes.
Del lado ruso, el balance aumentó después de la destrucción de un helicóptero por parte de los insurgentes, que dejó como resultado un muerto y nueve heridos, entre ellos tres generales, informaron fuentes daguestaníes.
El miércoles, el balance oficial reportaba 10 muertos y 27 heridos entre las fuerzas federales.
Los helicópteros y aviones rusos destruyeron ayer dos cuarteles generales y cuatro baterías antiaéreas de los islamistas, en los distritos de Botlikh y Tsumada (suroeste), según fuentes rusas.
El comandante en jefe de las fuerzas aéreas, Anatoli Kornukov, citado por Interfax, declaró que la aviación rusa ha efectuado 200 salidas desde el 3 de agosto.
El ejército y las unidades especiales de la policía bloquearon el acceso a las zonas controladas por los alzados en armas en el suroeste del país, reforzando la inquietud de la población local en cuanto a la inminencia de una ofensiva "total" rusa.
"Estamos obligados a partir. Los islamistas son correctos con los civiles, pero son ellos los responsables de lo que está sucediendo, de la guerra, de los bombardeos rusos y finalmente, de la muerte de decenas de inocentes", declaró un refugiado que huía del distrito de Tsumada, controlado parcialmente por las tropas de los rebeldes.