Grozny. El Ejército ruso selló ayer a cal y canto la frontera de Chechenia para estrangular y cerrar herméticamente la parte central de la república rebelde, sometida a intensos bombardeos previos a una ofensiva por tierra.
Paralelo, surgieron especulaciones oficiales de que los islamitas podrían atacar algunos centros nucleares.
El mando federal informó que el Ejército tomó bajo su control toda la frontera oeste de Chechenia, que la separa de la vecina república de Ingushetia, mientras la aviación y la artillería rusas bombardearon numerosas localidades y "bases" rebeldes.
"Estamos muy cerca de apagar al movimiento rebelde que intentó imponer su régimen del terror", aseguró un oficial ruso.
Las tropas rusas, que controlan el norte checheno, anunciaron bombardeos al este, centro, sur y oeste de la república, a los que los rebeldes añadieron ataques con misiles tierra-tierra, pero insistieron en que son contra localidades donde no hay guerrilleros.
Ataques por tierra
"Las tropas realizan preparativos activos para la segunda fase de la operación antiterrorista", explicó el parte militar ruso en alusión al objetivo anunciado de ampliar su ofensiva y arrinconar por tierra a la guerrilla en las montañas de la parte sur de la república.
El general Vladimir Shamánov, comandante del frente occidental ruso, declaró que sus tropas fortalecieron una triple zona de defensa y que el paso de los refugiados fue prohibido para impedir que "terroristas chechenos" se infiltren en la retaguardia federal. Pero el presidente ingush, Ruslán Aushev, dijo que apelará al primer ministro ruso, Vladimir Putin, para denunciar el bloqueo de los refugiados, convertidos en un "escudo humano" contra los rebeldes.
"El Ejército debe luchar contra los bandidos y terroristas, y no contra los civiles, que en su mayoría son mujeres, niños y ancianos", afirmó Aushev.
Sin embargo, el Ejército justificó las precauciones al informar de la detención de nuevos "bandidos camuflados de refugiados" que trataban de salir hacia las repúblicas vecinas, y al sector ruso de Chechenia para cometer actos terroristas.
En Grozny, fuentes de Seguridad chechenas confirmaron en parte los temores en Rusia a posibles actos terroristas, como los que se cobraron en septiembre casi 300 víctimas en Moscú y otras ciudades rusas y fueron atribuidos a extremistas islámicos.
Un agente de Seguridad checheno indicó que un comando de doce personas logró infiltrarse en Daguestán para cometer "pronto" un acto subversivo, y atribuyó a la guerrilla la potente explosión del pasado viernes en la ciudad daguestaní de Kaspiysk.
Según el mando ruso, en Kaspiysk zapadores federales hicieron detonar numerosos proyectiles sin explotar recogidos en las zonas "liberadas" de Chechenia, pero la fuente en Grozny aseguró que un comando checheno hizo volar allí un arsenal del Ejército.
Atizando la histeria terrorista en la sociedad rusa el ministro del Interior, Vladimir Rushailo, dijo que los extremistas podrían atentar contra centros nucleares.