
Yichang, China. AFP. La construcción de la represa de las Tres Gargantas en China, especie de Gran Muralla en el río Yangtsé, se termina hoy, trece años después del inicio de esta obra faraónica.
Para celebrar el fin de los trabajos, solo habrá una ceremonia modesta en Yichang, en el centro de China, en uno de los ríos más largos del país (6.360 km), pues la represa solo será operable en 2008, cuando todas las centrales sean instaladas.
No obstante, el orgullo está en relación con lo inmenso de este proyecto, destinado a controlar este río, cuyas crecidas han provocado miles de víctimas.
La represa de las Tres Gargantas también fue construida para producir casi 85 mil millones de kilovatios anuales de electricidad, en un país con un importante crecimiento económico y donde la penuria de energía es crónica.
Los críticos del proyecto destacan que ya obligó a más de un millón de personas a emigrar, destruyó una parte del patrimonio arqueológico y podría culminar en una catástrofe ecológica.
Para Cao Guangjing, vicepresidente de la China Yangtze Three Gorges Project Development, firma que supervisa un conjunto estimado oficialmente en más de 20.000 millones de dólares, la represa es un éxito anunciado.
"Las ventajas superan de lejos los inconvenientes", afirmó, rechazando las críticas sobre los riesgos vinculados a un sismo una vez la represa esté en actividad.
"Nunca un depósito ha provocado un terremoto y si hubiese un sismo, la represa está diseñada para resistir uno de magnitud 7 en la escala de Richter", afirmó Cao.
Los defensores de la obra que ya había sido imaginada hace casi cien años por Sun Yat-sen, el padre de la República, insisten sobre las vidas que serán salvadas y las ciudades y poblados que serán preservados de las inundaciones.
En la orilla izquierda, 14 grupos de 700 megawatts ya están en funciones. Junto a esta central fue instalado un ascensor para buques, que puede izar navíos de 3.000 toneladas.
Por el momento, es equivalente a Itaipú, mayor central hidroeléctrica del mundo en operación en la frontera entre Brasil y Paraguay, pero las Tres Gargantas terminará por superarla.