Los paraguayos se aprestan a elegir hoy, domingo, 598 cargos públicos, incluyendo el de presidente y vicepresidente de la República, así como 45 senadores y 80 diputados, en unos comicios que se anuncian como los más reñidos, de su joven democracia.
La contienda por la primera magistratura del Estado opone a Raúl Cubas Grau, del Partido Colorado, en el poder desde hace 51 años, a Domingo Laíno, de la Alianza Democrática, una coalición formada por el Partido Liberal Radical Auténtico y el Partido Encuentro Nacional (PEN, socialdemócrata).
En un discurso pronunciado el viernes por la noche, el presidente saliente, Juan Carlos Wasmosy, se congratuló de haber asistido a una campaña sin "hechos de violencia lamentables", en el marco de la "vigencia de la democracia plena".
La celebración de los comicios y la continuidad de las instituciones se vieron comprometidas a causa de la crisis abierta en la formación oficialista por el enfrentamiento entre Wasmosy y el ahora encarcelado general Lino Oviedo --hasta hace 15 días candidato colorado-- el gran ausente de la contienda electoral (nota aparte).
Según anunciaban ayer dos de las tres últimas encuestas de intención de voto, el opositor Domingo Laíno llevaba una leve ventaja sobre el oficialismo entre las preferencias de los más de dos millones de electores.
La ley paraguaya prohíbe difundir sondeos preelectorales en los diez días previos a la votación. Las tres encuestas, a las que tuvo acceso la agencia internacional The Associated Press con la condición de no revelar las fuentes, fueron realizadas hace dos días por otros tantos diarios y radioemisoras en Asunción.
La primera encuesta otorga a Laíno, candidato de la Alianza Democrática, una intención de voto del 46 por ciento, contra un 41 por ciento para Cubas, del Partido Colorado.
El segundo sondeo asigna 45 por ciento a Laíno y 42 a Cubas. Pero la tercera encuesta da mayoría al candidato colorado con un 45 por ciento, contra 42 para el de la Alianza Democrática.
Colorados y opositores coinciden en que las elecciones de hoy ofrecen, por primera vez en los últimos 50 años, incertidumbre en cuanto al resultado final.
Anteriormente se daba por descontada la victoria del Partido Colorado, que llegó al poder en 1947 y gobernó con métodos autoritarios, particularmente durante la dictadura del presidente Alfredo Stroessner, que duró 35 años y fue derrocada en 1989.