Bogotá. Los candidatos a la presidencia de Colombia comenzaron ayer a reformular su alianzas para las elecciones presidenciales del 26 de mayo, luego de los comicios legislativos que ganó el Partido Liberal.
Colombia realizó el domingo elecciones legislativas, en las que votaron millones de personas, en un clima de calma en la mayor parte del país pese a los ataques aislados de la guerrilla izquierdista que amenazó con sabotear el proceso, en este país con una guerra interna de 38 años.
Sin embargo, las elecciones, en las que el opositor Partido Liberal mantuvo la mayoría de las curules en el Congreso, estuvieron marcadas por una abstención de por lo menos el 56 por ciento, que simbolizó la apatía de los votantes ante la avalancha de candidatos, partidos y movimientos políticos.
Avance independiente
En las votaciones se destacó el avance de los partidos independientes, pero el gobernante Conservador continuó como la segunda fuerza política, de acuerdo con el escrutinio de 10 millones de votos, el 94,7 por ciento de los depositados en las urnas.
Pese a que el liberalismo conservó su hegemonía en el Senado y en la Cámara de Representantes, dos de los cinco congresistas que fueron elegidos con mayor votación no apoyan al candidato oficial de ese partido, Horacio Serpa, sino al disidente Álvaro Uribe.
Uribe y Serpa son los que aparecen con más posibilidades de ganar las elecciones presidenciales de mayo y suceder en el poder a Andrés Pastrana, quien culmina su período de cuatro años el 7 de agosto.
Uribe, exgobernador del industrial departamento de Antioquia y caracterizado por su discurso de "línea dura" contra la guerrilla, registra un 60 por ciento de la intención de voto, frente a un 23 de Serpa, según una reciente encuesta.
Por su parte, Serpa, quien perdió en 1998 las elecciones presidenciales frente a Pastrana, aseguró que los resultados confirmaron que su partido es la primera fuerza política y que los logros de algunos independientes que lo respaldan crea una nueva realidad política.
Los liberales oficiales y disidentes, así como los conservadores e independientes, realizarán en esta semana convenciones para decidir sus estrategias y buscar alianzas para las elecciones presidenciales.