Tirana y Pristina. Albania anunció que ha puesto a sus tropas en estado de "máxima alerta" en la frontera con Yugoslavia, en un contexto de guerra verbal con Belgrado por el supuesto apoyo albanés a los albano-kosóvares armados.
El primer ministro albanés, Fatos Nano, justificó ayer el uso de la fuerza por parte de los albaneses de Kosovo estimando que se trata de "autodefensa" de la población mayoritaria de esa región serbia ante la represión de las autoridades de Serbia.
"Como era de esperar, las primeras acciones de resistencia armada ya se han registrado. Aunque la propaganda serbia las denomine terrorismo, se trata de acciones de autodefensa contra la patológica y tradicional violencia serbia", dijo Nano.
En los últimos dos meses, más de cien personas han perdido la vida en Kosovo, en su mayoría albaneses, en los incidentes armados registrados entre las fuerzas de seguridad serbias y los miembros del Ejército de Liberación de Kosovo (UCK), calificado de "terrorista" por la Unión Europea (UE).
Reaccionando a la postura de Nano, la proestatal Radio Belgrado instó ayer a Estados Unidos y Alemania para que adviertan a su "protegida", Albania, que "por su propio bien" debería dejar de involucrarse en asuntos internos yugoslavos.
A la vez, tropas yugoslavas suplementarias se desplazaban ayer hacia el oeste de Kosovo (sur de Serbia), donde enfrentamientos entre soldados y separatistas albaneses dejaron esta semana 19 muertos.
Un agente de la policía serbia resultó herido ayer en Kosovo mientras los albaneses de la zona de Djakovica y Decane, en la frontera con Albania, enterraron a 19 jóvenes muertos el jueves en un incidente armado con el Ejército yugoslavo.
Terquedad serbia
El combate ocurrió cinco días después de un enfrentamiento fronterizo, en el que el ejército yugoslavo dijo haber matado al menos a 19 albaneses que pretendían infiltrarse en el sur de su territorio desde Albania.
Estados Unidos ha advertido que impondrá sanciones al gobierno de la Federación Yugoslava si continúa actuando militarmente en Kosovo, donde el 90 por ciento de la población es de origen albanés, y el otro 10 por ciento, serbia.
Kosovo se encuentra en el sur de la República Serbia que junto a Montenegro conforman la Federación Yugoslava, que dirige el presidente Slobodan Milosevic, a quien reclama su independencia que le fue eliminada en 1989.
La Casa Blanca ha criticado el incumplimiento de Milosevic de las demandas internacionales de retirar las unidades de policía especial de Kosovo e iniciar un diálogo político con los dirigentes albaneses de la provincia.
Serbia realizó el jueves un referendo, en el que los votantes rechazaron abrumadoramente la mediación externa en el conflicto entre albaneses y serbios en Kosovo.