El Parlamento regional del País Vasco (norte), dominado por el Partido Nacionalista Vasco (PNV, moderado) rechazó disolver el grupo legislativo Sozialista Abertzaleak (SA, exbatasuna).
La decisión fue apoyada por el PNV, los independentistas moderados de Eusko Alkartasuna (EA) y los radicales de SA, quienes se negaron así a aplicar una decisión del Tribunal Supremo español que ordenaba disolver el grupo legislativo SA.
La orden del alto tribunal se basa en que el bloque de SA en la cámara vasca está formado por los siete diputados regionales que integraban el grupo de Batasuna, formación ilegalizada por ser considerada el brazo político de la organización separatista armada vasca ETA.
PNV, EA y SA rechazaron concretamente una moción para disolver al grupo legislativo de SA impulsada por el presidente del Parlamento, Juan María Atutxa (del PNV).
El miércoles último, el Tribunal Supremo dio cinco días al parlamento regional vasco para disolver SA, so pena de demandar a las autoridades legislativas –y a Atutxa– por desobediencia.
Conocida la decisión de la cámara vasca, el vicepresidente primero del gobierno español, Mariano Rajoy, estimó que de negarse a cumplir la orden de la justicia, el Parlamento vasco “se situará fuera de la ley”, lo que podría dar lugar a un “conflicto institucional de gravísimas proporciones”.
El Tribunal Supremo declaró ilegal a Batasuna el 17 de marzo último por formar parte del entramado de ETA.