
Ciudad del Vaticano. Reuters y AFP. El cardenal alemán Joseph Ratzinger, un defensor de la ortodoxia católica, fue elegido ayer sucesor del papa Juan Pablo II para dirigir a los 1.100 millones de fieles de la Iglesia Católica.
Ratzinger, de 78 años, fue designado pontífice a pesar de los extendidos criterios de que es demasiado viejo y de que genera divisiones muy profundas para ganar la elección.
Alrededor de las 10:40 a. m. (hora de Costa Rica), una columna de humo blanco salió de la Capilla Sixtina del Vaticano y minutos después las campanas comenzaron a tañer. El cardenal chileno Jorge Medina apareció en el balcón principal de la basílica de San Pedro para pronunciar la famosa frase Habemus Papam y anunciar el nombre de Ratzinger.
El nuevo Papa, el número 265 en la historia de la Iglesia Católica, asumió el nombre de Benedicto XVI y poco después de ser anunciada su elección apareció en aquel balcón, mostrando una sonrisa, y fue saludado por miles de personas.
"Me entrego a sus plegarias", dijo Ratzinger a la multitud, que gritó a coro "¡Papa! ¡Papa! ¡Papa!" cuando el prelado alemán sonrió y elevó los brazos para saludar al público que colmaba la histórica plaza de San Pedro.
Ataviado con la vestimenta papal blanca y una capa roja corta, el Pontífice dio su primera bendición urbi et orbi (a la ciudad de Roma y al mundo).
La multitud agitó sombrillas, banderas y afiches para darle la bienvenida al nuevo Pontífice.
Los cardenales, entonces, flanquearon al nuevo Papa cuando este salió al balcón y levantó sus brazos, mientras la Guardia Suiza marchaba en estricta formación por la plaza de San Pedro.
Emoción. "Es impresionante. Es increíble", exclamó el estudiante alemán Ralf Geretshauser, quien llegó a Roma antes de que los cardenales iniciaran, el lunes, su cónclave en la Capilla Sixtina.
Los cardenales eligieron a Joseph Ratzinger en el segundo día del cónclave secreto para nombrar al sucesor de Juan Pablo II, quien falleció el 2 de abril.
Su elección indicó que los 115 cardenales electores reunidos en el cónclave secreto desean mantener la estricta ortodoxia de la Iglesia y a la vez tener un papado corto tras los 26 años de Juan Pablo II, que fue el tercero más largo de la historia.
El estricto liderazgo de Ratzinger en la Congregación de la Doctrina de la Fe, sucesora moderna de la Inquisición, deleitó a los católicos conservadores pero molestó a los moderados.
Ratzinger, quien nació en Bavaria el 16 de abril de 1927, fue un destacado profesor de teología y luego arzobispo de Munich antes de asumir el liderazgo de la Congregación, en 1981.
Es el cardenal más viejo en ser designado Papa desde Clemente XII, quien también tenía 78 años cuando se convirtió en pontífice en 1730. Es el primer pontífice alemán desde Víctor II (1055-1057).
Hubo unos 10 minutos de confusión sobre el color del humo, que inicialmente pareció gris, hasta que las campanas comenzaron a tañer para indicar que se había designado al nuevo líder de los 1.100 millones de católicos del mundo.
El humo negro de las tres votaciones previas indicaba que no se había decidido la elección.
Transición. Expertos se sorprendieron de la elección de Ratzinger, por la oposición que parecía tener.
"En algún momento del cónclave debieron haberse limado asperezas", opinó el padre Gerald Fogarty, profesor de Historia de la Universidad de Virginia, en Estados Unidos. Agregó: "Ellos probablemente piensan de este como un papado de transición".
Se calcula que el 17% de la población mundial profesa la fe católica, y la mitad está en América Latina, que registra un acelerado crecimiento de las iglesias evangélicas.
Antes de que el lunes se cerrara la puerta del Cónclave, Ratzinger hizo un llamado final a los otros cardenales electores a proteger las enseñanzas tradicionales de la Iglesia y rechazar la "dictadura del relativismo".
Sin embargo, no mencionó los desafíos que otros cardenales y católicos consideran que deben ser prioritarios para la Iglesia, como los que presentan la pobreza, la presencia del Islam, la ciencia, la moral sexual y las reforma requeridas en la Iglesia.