Lo que distingue a un hombre de un ratón no es gran cosa, y sin embargo esas diferencias y esas similitudes, puestas de manifiesto por una investigación comparativa de sus genes, son elementos importantes para la investigación genética y, en última instancia, para el progreso de la medicina.
Las dos especies poseen unos 30.000 genes, de los cuales solamente 300 son específicos a una u otra de ellas, según se ha logrado descifrar prácticamente en su totalidad (falta menos de cinco por ciento del genoma del ratón), realizado por un consorcio público internacional.
Estos trabajos fueron publicados hoy por la revista británica Nature.
La publicación científica publica nuevos datos que permiten acercarse un poco más al objetivo de descubrir la función de todos los genes humanos.
En esa óptica se sitúa el análisis comparativo sistemático del cromosoma 21, que contiene por lo menos 30 genes implicados en enfermedades genéticas (entre las cuales la trisomía 21, mongolismo o enfermedad de Down), al que se dedican científicos europeos y norteamericanos.
El equipo europeo, dirigido por Alexandre Reymond (universidad de Ginebra) estableció un “atlas” que indica en qué lugares del cuerpo (tejidos u órganos) y en qué fase de su desarrollo entran en acción los genes del cromosoma.
Paso adelante
En las investigaciones con los roedores, los científicos lograron “detectar la expresión sorprendente de 85 por ciento de los genes del cromosoma 21 en el cerebro del ratón adulto, pero solamente de 21 por ciento en el músculo”.
La versión completa del genoma del ratón es puesta gratuitamente a disposición de toda la comunidad científica a través de Internet, contrariamente a los datos de las investigaciones de la firma norteamericana Celera, por los cuales hay que pagar.
En los últimos seis meses, se han difundido por Internet informaciones sobre genes implicados en la diabetes, la sordera y el cáncer, recuerda Allan Bradley, del Wellcome Trust Sanger Institute (WTSI, Cambridge, GB), miembro del consorcio público.
Los ratones y los hombres tienen un antepasado común, contemporáneo de los dinosaurios, una criatura del tamaño de una rata, según Nature. A partir de entonces, cada especie evolucionó por su lado.
“Compartimos el 99 por ciento de los genes con los ratones”, tenemos incluso los genes para tener una cola como ellos, comenta la doctora Jane Rogers, del WTSI.
Los ratones son esenciales para la investigación biológica en laboratorio y para el estudio de enfermedades y la elaboración de tratamientos. El consorcio público concentró sus esfuerzos en el ratón para utilizarlo como elemento de referencia.
El genoma del ratón es un 14 por ciento más pequeño que el del hombre (2.500 millones y 2.900 millones de signos respectivamente).
El chimpancé, el perro, la abeja, la vaca y el gallo son las próximas especies que serán investigadas, indicó la revista.