Berlín. Muchos niños y jóvenes en Alemania son víctimas del odio racista desde sus primeros años de colegio, indicó ayer la Unicef en Berlín.
Unicef pidió a los políticos y a los partidos que "cambien su política y su lenguaje de rechazo hacia los extranjeros".
Los derechos de los niños que no tienen nacionalidad alemana deben fortalecerse, "la violencia contra las minorías es un ataque contra el espíritu de los Derechos Humanos y contra la Convención de los Derechos de los niños de las Naciones Unidas", explicó el presidente de Unicef en Alemania, Reinhard Schlagintweit.
Llamado urgente
"Quien no esté a favor de la tolerancia y la convivencia, está contra estos acuerdos", añadió Schlagintweit.
En una encuesta que realizaron Unicef, la Asociación alemana de protección a los niños y la Obra de ayuda a los niños, el 59 por ciento de los 110 menores entrevistados (entre ocho y dieciocho años de edad) considera que el derecho a recibir un trato igual es el más incumplido en Alemania, sobre todo en el caso de niños que no tienen esta ciudadanía.
"Los colegios pueden desarrollar una función importante en la superación del odio a los extranjeros en Alemania; sin embargo, aún no se le ha dado la importancia requerida", consideró la Organización de las Naciones Unidas.
Alemania ha sido un punto de llegada de miles de inmigrantes albanokosovares, checos, turcos y magrebíes.