
Tegucigalpa (DPA). El conservador Porfirio Lobo dio una segunda batalla en los comicios presidenciales de hoy pues hace cuatro años fue derrotado por el depuesto Manuel Zelaya.
"Pepe" Lobo, como se le conoce en su país, es candidato por el opositor Partido Nacional de Honduras, que junto al Partido Liberal son las principales fuerzas políticas de la nación centroamericana.
Lobo, de 62 años de edad, es un reconocido ganadero hondureño que se inició en la política desde los 20 años, cuando fue presidente de la juventud nacionalista del departamento Olancho, del que son oriundos sus padres y del que ha sido electo diputado al Congreso en tres periodos (1990-1994, 1994-1998 y 2002-2006).
Él fue presidente del Congreso de Honduras de enero del 2002 a enero del 2006. Su recorrido político igualmente lo ha llevado a ser presidente del Comité Central del Partido Nacional en los periodos de 1999-2001 y 2005-2008.
Lobo es licenciado en Administración de Empresas de la Universidad de Miami y durante más de 11 años fue maestro de inglés y economía del Instituto La Fraternidad de la ciudad hondureña de Juticalpa, capital de Olancho.
En 2004 enfrentó fuertes críticas tras anunciar sus intenciones de postularse a las elecciones presidenciales de 2005, ya que en ese momento era presidente del Congreso y la Constitución hondureña prohíbe que una persona en este cargo se postule como aspirante a jefe de Estado.
Las fracturas políticas que se dieron al interior del Partido Nacional fueron algunas de las desventajas de Lobo en los comicios de noviembre de 2005, donde Zelaya triunfó con un 3,37 por ciento de más votos a su favor.
En un nuevo intento por la presidencia, Lobo logró ganar las elecciones primarias de su movimiento en noviembre de 2008 con su propuesta de "CAMBIO YA", que promueve reformas sociales, económicas y de educación, entre otros.
La postura de Lobo ante el golpe de Estado del 28 de junio de este año ha sido un llamado a la unidad nacional. Y hasta el momento no se ha querido pronunciar sobre su postura respecto a la votación del Congreso sobre la restitución en la presidencia de Zelaya, que se espera se realizará el 2 de diciembre.
No obstante a su silencio, en días pasados se le acusó de haber sellado un acuerdo en este sentido con Estados Unidos, algo que el candidato negó categóricamente.