Las "maras" son pandillas de delincuentes juveniles que operan en Honduras y El Salvador, cuyos integrantes tienen edades comprendidas entre los 10 y los 25 años.
Según informes de prensa y policiales, los "maras" nacieron hace 30 años en ambas naciones, pero en el caso hondureño estas pandillas incrementaron sus hechos delictivos a partir de 1995, cuando el gobierno de Carlos Roberto Reyna eliminó el servicio militar obligatorio.
Según las autoridades de seguridad de ese país, todo mayor de 18 años debía prestar su servicio durante dos años y medio.
No obstante, las filas militares estaban integradas en su mayoría por miembros de las "maras" (de bajos recursos), los cuales eran recluidos una vez detenidos en operativos diarios.
Sin embargo, esta suerte cambió, y ahora las calles de Tegucigalpa (capital), San Pedro de Sula y La Ceiba (norte), especialmente, son acechadas por la acción vandálica de estos grupos.
La edad, el sexo o el color de la piel no importan, el único objetivo es defender sus intereses sobre una zona territorial, en la cual estas pandillas son los dueños y amos de todo lo que allí hay, según contó Robert Marín, periodista del diario La Prensa.
Marín comentó que a cualquier hora del día son frecuentes las peleas con armas de fuego o blancas entre "maras", las cuales se han escapado de las manos de las autoridades.
Esta situación provocó que un grupo de congresistas propusiera reducir la edad punible de 18 a 14 años, y retomar la obligatoriedad del servicio militar, en aras de detener la ola de "maras", que cada día cobra fuerza en aquella nación.