
El movimiento Etnocacerista, que lidera Antauro Humala y agrupa a exsoldados del ejército, es un movimiento étnico ultranacionalista que reivindica la pureza del imperio incaico y propone el fusilamiento de los traidores y corruptos.
"Sí, soy un partidario de la pena de muerte para la alta traición y la alta corrupción, por supuesto y lo reitero", dijo Humala desde la comisaría de Andahuaylas que mantiene bajo su poder desde la madrugada del sábado, en que la asaltó al mando de unos 150 reservistas militares.
Con su prédica radical nacionalista, el movimiento procura capitalizar el descontento de indígenas peruanos en los Andes del sur, de los excombatientes del conflicto con Ecuador (1995) y exsoldados contra el gobierno, al que considera favorece los intereses de Estados Unidos y Chile.
Pureza imperial
La denominación Etnocacerista alude al general Andrés Avelino Cáceres, un héroe militar peruano de la guerra con Chile (1879-1883) que se refugió en los Andes y combatió mediante una guerrilla a las tropas chilenas.
El movimiento reivindica la pureza del imperio incaico que en el siglo XV, bajo el nombre de Tahuantinsuyo, se expandió por Perú, Ecuador, Bolivia, Colombia y Chile.
Reivindica también al general Juan Velasco Alvarado, quien protagonizó un golpe de Estado en 1968 tras derrocar al presidente constitucional Fernando Belaúnde y dirigió un régimen militar de corte izquierdista.