El vicepresidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, propuso ayer la disolución del ejército en Nicaragua, por ser actualmente "innecesario", y pidió a cambio conformar comandos civiles para "combatir el terrorismo" y las actividades del narcotráfico.
Bolaños, en declaraciones al diario La Tribuna, dijo que "es innecesario un ejército" porque "no nos está invadiendo ninguna fuerza militar extranjera. Nuestro enemigo no es ningún ejército, sino el narcotráfico, y hay que combatirlo formando un comando de lucha antinarcótica".
El Vicepresidente instó al actual jefe de las fuerzas armadas, general Joaquín Cuadra, a "demostrar su patriotismo siendo el último general". Agregó que "de esa manera estaría escribiendo una de las páginas más grandes de la historia nacional".
Comandos civiles
A cambio de disolver las fuerzas armadas, de 14.000 hombres, Bolaños propone crear comandos civiles de combate al terrorismo, el narcotráfico y la delincuencia común.
La propuesta de Bolaños había sido mencionada ya durante la campaña electoral previa a los comicios de octubre de 1996, que llevó a la presidencia a Arnoldo Alemán, y resurge tres días después de la celebración del 19º aniversario de la creación del Ejército de Nicaragua, en 1979.
En esta oportunidad, Alemán comentó la necesidad de mantener un ejército que proteja la seguridad nacional y la integridad del territorio nicaragüense.
"En este ejército joven, respetuoso, leal y disciplinado, radica la inmensa responsabilidad de defender y garantizar por mandato constitucional la independencia, soberanía e integridad de nuestra patria", resaltó Alemán durante los actos del XIX aniversario.
El ejército de Nicaragua es el más joven del continente, el que tiene menos soldados y el menor presupuesto anual, de unos 30 millones de dólares, según fuentes militares.
En la década pasada llegó a tener en sus filas a 100.000 efectivos en armas, durante el conflicto que sostuvo contra la resistencia nicaragüense o "contras", que, con el apoyo de Estados Unidos, pretendió sin éxito derrocar el gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).
Para disolver el ejército, la Asamblea Nacional tendría que reformar la Constitución de la República.
En Centroamérica, dos países han eliminado el ejército: Costa Rica, desde 1948, y Panamá, tras la invasión estadounidense de 1989.