El primer ministro israelí perdió ayer un voto de confianza en el Parlamento. Sin embargo, Benjamín Netanyahu permaneció en el poder ya que los partidos de oposición no lograron el respaldo suficiente para sacarlo de su puesto.
Esta es la primera derrota que sufre el Gobierno de Netanyahu en la votación de una moción de censura por su política, que según la oposición es la causante de la grave crisis que afecta al proceso de paz con los palestinos.
La votación fue de 49-44 contra Netanyahu, en la cámara de 120 miembros, sobre un voto de censura relacionado con el aumento del desempleo que afecta a los partidos de oposición Laborista y Meretz.
Para deponer al Gobierno, se requiere de mayoría absoluta, es decir, el acuerdo de 61 legisladores.
La coalición de partidos religiosos que apoya a Netanyahu no participó en la votación en protesta por la escasa participación de sus miembros en las actividades gubernamentales.
Los legisladores descontentos, de los 66 que pertenecen a la coalición que apoya a Netanyahu, han ayudado recientemente a la oposición a tener más partidarios en diversos votos de censura.
Intento por la paz
En un intento de rescatar el diálogo, el ministro israelí de Asuntos Exteriores, David Levy, informó ayer que se reuniría con el presidente palestino, Yaser Arafat, durante un encuentro de la Unión Europea, programado para hoy, martes, en Bruselas.
El proceso de paz está interrumpido desde marzo pasado cuando el Gobierno de Netanyahu, en el poder desde 1996, emprendió la construcción de un nuevo asentamiento judío en Jerusalén Oriental.
Dicha decisión provocó una ola de violencia en los territorios palestinos, que han dejado una decena de muertos.