
México D.F. Reuters. Simpatizantes y militantes del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó México por 71 años hasta el 2000, acudieron ayer a las urnas para elegir a su candidato presidencial hacia las elecciones del 2006, pero ya con un seguro ganador.
Roberto Madrazo, un representante de la vieja guardia del partido cuyos gobiernos fueron acusados a menudo de corrupción y autoritarismo, se perfilaba como favorito para ganar la contienda frente a su único contrincante, Everardo Moreno.
La elección interna del PRI, en el que durante décadas el presidente de turno elegía a su sucesor, perdió interés semanas atrás desde que el poderoso exgobernador del Estado de México, Arturo Montiel, renunció como precandidato tras un escándalo de corrupción que involucró a su familia.
Dividido. La renuncia de Montiel aumentó las divisiones en el partido, donde franjas de votantes vinculados a Montiel anunciaron que no votarían, lo que se suma al inconformismo de los cercanos a Elba Esther Gordillo, exsecretaria general del partido, quien ha sostenido duros enfrentamientos con Madrazo.
El PRI tiene amplias posibilidades de regresar al poder el año próximo tras haber triunfado en la mayoría de las elecciones estatales de los últimos dos años, pero aún arrastra una imagen de corrupción y autoritarismo derivada de su hegemonía anterior.
Esta es la segunda vez en su historia que el partido realiza elecciones internas, la primera vez fue en el 2000.