Moscú. Las bajas rusas aumentan en Daguestán con un balance, hasta ayer, de cuarenta militares muertos desde el comienzo de los combates contra los islamitas, por lo que Rusia se prepara para un conflicto largo y sangriento en el Cáucaso.
Cuarenta soldados rusos y daguestanos resultaron muertos y otros 160 heridos desde el comienzo de los combates, el 7 de agosto pasado, según el viceministro del Interior ruso, Igor Zubov. Los rusos solo reconocían hasta ahora 29 muertos.
En Moscú, mientras tanto, se informó de que varios miembros del anterior gobierno ruso, entre ellos los viceprimeros ministros encargados de economía, fueron confirmados en sus funciones ayer por el presidente Boris Yeltsin.
Nikolai Aksenenko y Viktor Jristenko, viceprimeros ministros encargados de economía, conservan su puesto así como el ministro de Finanzas Mijail Kassianov.
Exconsejero económico de Boris Yeltsin, Alexandre Livchits fue nombrado ministro sin cartera del gobierno dirigido por el primer ministro, Vladimir Putin.
Los viceprimeros ministros, Ilya Klebanov (complejo militar industrial), Vladimir Chtcherbak (agricultura) y Valentina Matvienko (asuntos sociales), la única mujer del anterior gobierno de Serguei Stepachin, conservan sus puestos.
Esconde bajas
La prensa rusa considera que Moscú esconde sus bajas. El diario Novie Izvestia estimaba ayer que los combates ya provocaron 300 muertos en las filas ruso-daguestanas desde la intrusión de los islamitas provenientes de Chechenia con el objetivo de tomar varias aldeas.
Nueve policías y nueve militares murieron en las últimas 24 horas, anunció el ministerio de Defensa ruso.
Los combates continuaban en el distrito de Botlij (sudoeste de Daguestán, cerca de la frontera chechena) donde los aviones rusos bombardearon en una treintena de oportunidades las posiciones islamitas, según fuentes rusas.
Varios depósitos de municiones, otro de combustible y dos centros de mando de los islamitas resultaron destruidos, aseguró la fuente.
Los bombardeos se concentraron en los alrededores de la aldea de Tando, en una zona montañosa donde la víspera ocho soldados rusos murieron y otros veinte resultaron heridos en encarnizados combates.
Los islamitas se apoderaron de cinco blindados rusos y de una rampa de lanzamiento de misiles antiaéreos durante los combates de los dos últimos días cerca de Rajata (distrito de Botlij), afirmó su centro de prensa en Grozny (Chechenia).
Las fuerzas rusas intentaron esta jornada recuperar esta localidad sin éxito, según la misma fuente.
El ministerio de Defensa ruso reconoció que los islamitas todavía controlan las localidades de Rajata, Ansalta, Chadroda, Tando, Achino y Ziberjali.
Por su parte, el viceministro del Interior ruso Igor Zubov anunció que Moscú continúa enviando refuerzos al lugar para prearar "operaciones contra los terroristas".