El detective principal que llevó el caso, Chris Serino, del departamento de policía de Sanford, ciudad en el centro de Florida donde ocurrió el crimen el 26 de febrero pasado, dijo que Zimmeran "tenía un leve complejo de héroe, pero no era racista", según uno de los documentos del FBI.
La fiscalía de Florida divulgó hoy una serie de evidencias sobre este caso que sensibilizó a Estados Unidos al tocar la herida del prejuicio racial en el país.
Entre los archivos divulgados figuran entrevistas a amigos, vecinos y familiares de Zimmerman e incluso el detective que dio su testimonio de la noche del crimen, que tras la polémica nacional, se implicó en la investigación para confirmar o descartar que imperó el prejuicio racial en el asesinato y en la actuación de la policía inmediatamente después del crimen.
Según el testimonio de Serino, Zimmerman, el exvigilante voluntario de 28 años de origen peruano-estadounidense, actuó más que todo "basado en el atuendo", del joven que caminaba de noche con una chaqueta con capucha porque llovía y "no por su color del piel", ratificó.
Zimmerman recuperó por segunda vez su libertad condicional el pasado 6 de julio tras pagar el 10% de una nueva fianza fijada en un millón de dólares por un juez que puso más condiciones que cuando fue liberado en abril.
Tras su liberación, su abogado, Mark O'Mara, reveló que desde que el juez Kenneth Lester fijó su fianza en un millón de dólares "los seguidores han donado unos 36.000 dólares" hasta el domingo.
También indicó que el acusado se encontraba en una casa a salvo, con seguridad privada y concentrándose para preparar su defensa para un juicio en el que insistirá que disparó en defensa propia, un argumento que da impunidad ante la justicia en Florida, gracias a una permisiva ley sobre el uso y porte de armas en el estado.